La explotación minera en Mendoza ha sido tema de discusión ente los sectores que la rechazan de plano y los que ven en su desarrollo una puerta para que la provincia desarrolle una senda de progreso con ingresos genuinos y generación de empleo.
Uno de los motivos del rechazo ha sido el posible daño ambiental que se podría producir de no existir controles adecuados para evitar accidentes.
Por ese motivo las autoridades correspondientes han procurado asegurar que la actividad sea sustentable por lo cual Mendoza da un paso hacia el desarrollo minero sustentable con la culminación de la primera etapa del Plan Pilares. Se trata del análisis de los cinco aspectos principales para el desarrollo minero sustentable que se presentó en el Foro de Inversiones y Negocios en marzo pasado, y que demandó más de un año de trabajo e investigaciones conjuntas entre diversos sectores.
El Gobernador Alfredo Cornejo y el secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, junto a la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, presentaron este jueves los resultados de la primera etapa del Plan Pilares para el desarrollo de la minería sustentable en Mendoza.
Las autoridades detallaron que en esta iniciativa público privada participaron Emilio Guiñazú de Impulsa Mendoza; el presidente del CEM, Martin Clément; las empresas mendocinas Argenteo Mining y Tassaroli; el geólogo Guillermo Pensado; el decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Cuyo, Miguel Gustavo González Gaviola y la consultora chilena Karungen, especializada en minería.
Entre las iniciativas que apuntan al desarrollo de la actividad minera en Mendoza, el Gobernador destacó el proyecto Distrito Malargüe Occidental cuya Declaración de Impacto Ambiental para su puesta en marcha está sujeta a la aprobación legislativa. "Necesitamos su aprobación y la necesitamos porque va a dar señales a los inversores", dijo el mandatario y remarcó que "esa aprobación requiere de una deliberación pública racional, ordenada; y que no primen las banderas populistas para tirar abajo todo este esfuerzo para que Mendoza se desarrolle y crezca con los pocos instrumentos de política económica que tiene hoy la provincia".
El plan Pilar
La información presentada este jueves indica que se concluyó con el primer paso del plan Pilares, que consiste en determinar la situación provincial con sus debilidades y fortalezas de cara al desarrollo minero.
Cada pilar del programa identifica y analiza los aspectos de Mendoza que son necesarios para desarrollar su potencial minero. Además, el estudio analiza las fortalezas y debilidades, e identifica las mejoras necesarias para promover un crecimiento sustentable de una industria que tendrá cada vez más demanda mundial para la descarbonización y las emisiones cero.
Una hoja de ruta
El Plan Pilares marca la hoja de ruta para que Mendoza se posicione como protagonista en la transición energética. Sus lineamientos fueron presentados en marzo ante más de 4.500 asistentes al Foro de Inversiones y Negocios. Contempla cinco etapas, la primera de las cuales finalizó y sus conclusiones se dieron a conocer este jueves.
En detalle, el Plan Pilares hace especial énfasis en el cobre y el potasio, ya que ambos son minerales estratégicos para el desarrollo no solo provincial, sino también nacional y mundial. El cobre, por su rol fundamental en las nuevas tecnologías para la transición energética; y el potasio, por su importancia para la recuperación de suelos en la agricultura intensiva.
"Mendoza puede aprovechar su potencial geográfico, su rica geología, sus capacidades humanas y tecnológicas y su experiencia y tradición industrial para dar un salto de prosperidad en torno a un desarrollo minero moderno, que dinamice la economía y genere empleo de calidad, a la vez que cuida cuencas hídricas y ecosistemas", afirma el estudio.
Además, puntualiza que para 2050 se necesita más cobre que lo producido desde 1900 hasta hoy en todo el mundo.
Argentina hoy tiene producción cero de cobre y las perspectivas para Mendoza son auspiciosas. La provincia tiene capacidad para producir 500.000 toneladas cúbicas con solo 4 proyectos cupríferos y 1.500.000 toneladas cúbicas con 8 que podrían desarrollarse, según Pilares. El trabajo también hace hincapié en la demanda de minerales extraídos de forma "sostenible".
Se prevé que el desarrollo cuprífero genere más de 2.000 puestos de empleo directo y casi 5.000 indirectos, junto con el trabajo de empresas y pymes de servicios.
Durante la presentación de los resultados de la primera etapa del Plan Pilares, las autoridades presentes firmaron un acuerdo marco. El objetivo de la rúbrica se centra en prestar asistencia y colaboración mutua para proyectos, programas de cooperación, capacitaciones técnicas y/o asistencia recíproca en pos del desarrollo e implementación de políticas públicas.
