El precio de la carne acumuló subas del 60% debido a factores estructurales más que coyunturales. Según Ariel Morales, coordinador federal de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMYA), Argentina cuenta hoy con apenas 51 millones de cabezas de ganado para una población de 47 millones, una cifra muy baja comparada con países como Uruguay o Brasil.
La falta de previsibilidad y el avance de la agricultura desplazaron a la ganadería, generando un stock insuficiente para la demanda interna. Contrario a ciertos mitos, la exportación no es la culpable, ya que el mercado externo consume categorías de animales que no se venden localmente. La solución, según matarifes, requiere políticas de estado que incentiven la retención de vientres y la producción a largo plazo.