El precio de la carne atraviesa una fase de tensión que impactará directamente en el bolsillo. Andrés Costamagna, director de la Sociedad Rural, advirtió que el producto se ha vuelto un bien escaso, similar a un mineral precioso. La falta de nuevos terneros y la apertura de mercados clave como Estados Unidos reducen la oferta interna.
Aunque el consumo se mantiene resiliente, se espera una corrección de precios cercana al 10% en el corto plazo. El 2026 será un año de transición y retención ganadera, proyectando una estabilidad real recién para marzo de 2027.