El fuerte respaldo electoral para el Gobierno no solo generó tranquilidad política, sino que tuvo un impacto directo en el bolsillo y en las proyecciones del dólar, resultando en una menor presión devaluatoria. El consenso en la City indica que la perspectiva de un tipo de cambio por encima de los $1.600 se "corrió" varios meses más para adelante.
Para el ahorrista de clase media, esta nueva calma cambiaria significa más tiempo para planificar sin la urgencia de una corrección brusca.
El gran cambio: $1.600
El mercado de futuros y opciones (Matba-Rofex) muestra un cambio notable en las expectativas del dólar mayorista.
A mediados de octubre de 2025, en plena tensión pre-electoral, el mercado negociaba que la cotización del dólar mayorista para fines de diciembre de 2025 estaría ya por encima de los $1.600.
Sin embargo, tras los resultados electorales favorables obtenidos el 26 de octubre, el panorama cambió. Hoy, el mercado está pactando un dólar mayorista por encima de los $1.600 recién para fines de abril del 2026, con una cotización convalidada de $1.617.
Esto implica que el mercado aguarda ese valor clave cuatro meses después de lo que se esperaba en la previa a las elecciones.
¿Qué se espera para este mes?
En el corto plazo, el dólar mayorista se negocia para fines de noviembre en $1.468, un avance esperado de apenas 2,3% sobre la cotización actual de $1.448.
Es importante destacar que este precio esperado se ubica por debajo de la banda máxima de flotación establecida por el Banco Central, que se sitúa en torno a los $1.500 y se actualiza al 1% mensual.
Expertos señalan que el Gobierno se encuentra "cómodo" con que el tipo de cambio permanezca por debajo de esa banda máxima. El objetivo es que se mantenga cerca de ese nivel, pero evitar que el dólar descienda en exceso (o se atrase) para no afectar la competitividad exportadora ni complicar la acumulación de reservas.
¿Por qué la calma? Ingreso de capitales y estabilidad
La tranquilidad en el mercado cambiario tiene dos pilares fundamentales: la estabilidad política y la expectativa de un cambio en la balanza de pagos.
- Respaldo Político: La tranquilidad política y cambiaria ayuda al Gobierno a generar un entorno favorable para realizar las reformas estructurales necesarias. El fuerte respaldo electoral permitió que el fantasma de la devaluación se diluya, facilitando la agenda de reformas.
- Suficiencia de Dólares: El sustento de esta expectativa más calma es el esperado ingreso de capitales para los próximos meses, lo que tranquilizaría la presión de la demanda de fin de año y el verano. Asesores financieros opinan que, desde la victoria en las elecciones, comenzó un "círculo virtuoso". Si bien el argentino seguirá demandando dólares, las colocaciones de deuda de privados y el continuo crecimiento de las exportaciones brindarán la oferta de dólares suficientes para que la histórica escasez no sea un problema en el futuro cercano. Un ex CEO del HSBC incluso detalló que "van a sobrar dólares en la Argentina" en el corto, mediano y largo plazo.
El refugio digital: USDT y USDC como alternativa
En un contexto regional marcado por la escasez de dólares y las dificultades para acceder a ellos, las stablecoins o "dólares cripto" se consolidan como un refugio fundamental para los ahorristas.
- Refugio en la volatilidad: Mientras que el mercado cripto principal (como Bitcoin) atraviesa fases de corrección y volatilidad, los dólares cripto, específicamente Tether (USDT) y USD Coin (USDC), consolidaron su rol como refugio dentro del mercado.
- Dominio y uso real: USDT y USDC son los "pesos pesados" del sector, concentrando más del 80% del mercado. Este crecimiento constante responde no solo a la búsqueda de estabilidad en un contexto cripto volátil, sino a su uso real en países de Latinoamérica frente a las restricciones cambiarias. Las stablecoins se han consolidado como una herramienta clave de resguardo de valor y liquidez, actuando como un puente entre los activos digitales y fiduciarios.