En un escenario marcado por la caída de las ventas minoristas, la falta de créditos accesibles y salarios que no acompañan, el empresario pyme Gastón Nuzzolese habló con Acceso Directo (lunes a viernes, de 16 a 17, por FM 91.7, Ciudadano News en YouTube o Facebook y Ciudadano_News en Twitch) y trazó un panorama claro sobre los factores que explican el freno en el consumo y las dificultades que atraviesa el sector productivo, especialmente en rubros como la construcción.
Qué pasa con el consumo en Argentina
"El cambio de gobierno y de modelo económico generó un quiebre en los hábitos de consumo", afirmó Nuzzolese. Según explicó, hoy los argentinos priorizan promociones, segundas marcas y opciones más económicas en todos los niveles de gasto, desde alimentos hasta autos. El objetivo: estirar el sueldo al máximo.
Ahora bien, en el rubro de la construcción, la situación es aún más crítica. El costo en dólares de una obra promedio se duplicó respecto al año pasado, mientras que los salarios continúan rezagados. "Hoy el que tenía plata para construir 100 m² apenas llega a 50, y quien ya empezó una obra necesita un crédito para terminarla", advirtió el empresario. Es por eso que, aunque en algunos rubros se ve una leve mejora, la construcción sigue teniendo sus dificultades.
¿Conviene pedir un crédito en Argentina?
Los créditos, lejos de ser una solución, se volvieron inaccesibles: las tasas rondan el 80% anual. "Es una locura, no existe en ningún país del mundo", señaló Nuzzolese. Esto afecta no solo al consumo cotidiano sino también a productos de mayor valor agregado como los que ofrece su empresa -Hidrotor-, que quedaron fuera del alcance para gran parte de los consumidores.
Otro factor que condiciona el mercado es la competencia desigual con productos importados. En zonas como Mendoza, muchas personas cruzan a Chile para hacer compras a menor precio, y plataformas como Amazon permiten importar tecnología pagando solo IVA, mientras que los comerciantes locales enfrentan una carga impositiva mucho mayor. "No hay reglas claras para competir", aseguró el empresario.
La necesidad de tomar más y mejores medidas
Desde el sector pyme reclaman medidas urgentes: una baja en la presión fiscal, reformas impositivas profundas y acceso real a financiamiento. "Nosotros no pedimos que nos regalen nada, solo queremos poder competir", enfatizó Nuzzolese. También insiste en que es clave la participación ciudadana para exigir estos cambios a los representantes políticos, desde intendentes hasta legisladores nacionales.
Aunque reconoce que algunos sectores, como minería o energía, muestran signos de crecimiento, advierte que la mayoría de las pymes están sin margen para reconvertirse o invertir. "Hay empresas con 10 o 20 años de antigüedad que están al borde de cerrar porque no tienen espalda para adaptarse a este contexto".
El mensaje es claro: sin medidas concretas que alivien la carga tributaria y reabran el acceso al crédito, el consumo no va a despegar. Y con él, el entramado productivo seguirá en pausa, esperando decisiones que aún no llegan.
