¿Qué tiene que pasar para que la baja de la inflación se sienta más en los bolsillos? La pregunta está habilitada por lo que expresan muchos argentinos, cuando salen del supermercado o en sus compras habituales, y en este contexto juegan varios factores, como el cuestionamiento a una medición anticuada.
Christian Buteler, analista financiero, explicó: "La inflación está a la baja, está desacelerando, no hay dudas de eso, podemos hablar acerca de cuantos, si es el 2,2% o es un poco más, pero claramente vos tuviste un 2023 donde la inflación aceleraba mes a mes y un 2024 donde la inflación claramente es un sendero descendiendo".
A la vez, en su charla con Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 horas por FM 91.7, Ciudadano.News y Twitch Ciudadano), advirtió que "La inflación lo que hace es seguir una canasta de bienes y servicios que probablemente puede no ser la misma que tu canasta personal de bienes y servicios, cada uno tiene sus propios gastos para llevar adelante y cuando mire su propia inflación o habla sobre lo que percibe su propia canasta y servicios, probablemente sea muy distinta a la del Indec", y agregó el dato más revelador: "acá hay un problema técnico, podés notar que la inflación que mide CABA tiene el 3,1% la inflación que mide el Indec en el Gran Buenos Aires dio 2%, hay una diferencia del 50%, y en medio de ambas solo tenés una avenida, no podés tener ese nivel de diferencia porque los dos relevan en lugares similares, mismos productos, pasa que el Indec está usando una canasta vieja".
"Las canastas tienen ponderaciones, o sea que cada gasto tiene una relevancia determinada en esa canasta, y el Indec mide con una canasta que se basa en datos del 2004, mientras que CABA ya actualizó y lo hace sobre la encuesta de hogares del 2018, entonces ahí tenés 13 años de diferencia donde obviamente el peso de cada producto ha ido cambiando", y dio como ejemplo, "en los datos de la Ciudad de Buenos Aires vos tenés que los servicios tienen un peso mucho más importante, entonces, tenés el mismo aumento de la luz pero que tiene un impacto muy distinto por más que tomen el mismo lugar de medición"
Por esto, Buteler, remarcó que "Los índices claramente necesitan una actualización, es una decisión política, de hecho el Indec ya tiene calculadas las nuevas canasta pero una decisión política de no aplicarlas y el motivo de esa decisión política, todos sabemos que la inflación daría más alta si medimos con el dólar más alto. Para mí eso es un error del Indec y el gobierno, porque esos datos después se utilizan para muchos cálculos dentro de la economía, para hablar de pobreza, para saber si los salarios están ganando o no a la inflación, para hacer actualización de contratos, y si no requisas realmente el dato que corresponde y es un problema. ¿Mide bien el Indec?, sí, está midiendo bien pero está midiendo con una canasta vieja".
La dispersión regional
Otra característica llamativa del índice es su variación de acuerdo a la geografía, por ejemplo entre el 3,1% que registró CABA contra el 1% de Mendoza, donde entre otros factores bajó 0,7% el precio de la indumentaria y calzado, lo que Buteler utilizó para ejemplificar la competencia: "Tienen en Mendoza la frontera muy cerca, y hasta hace unos días veíamos noticias de colas para cruzar a Chile para hacer compras de ropa, calzado, electrónica y demás. Ahí tienen una competencia muy grande que si bien no se le permite el ingreso al país a esos precios, la gente se mueve. Lo que te baja los precios es la competencia, es lo que regula de forma sana y natural los precios y ustedes lo ven ahí, por qué en Mendoza la ropa ha bajado de precios y ha tenido un mejor desenvolvimiento que el resto del país"
Sobre lo que viene en el tema, subrayó: "Creo que la inflación va a tener que seguir desacelerando, primero por la política monetaria, también de parte del gobierno nacional la política de apertura comercial y a la competencia. Y el único riesgo, que no es menor, es qué pasará con el tipo de cambio ya que todos sabemos que en Argentina es una economía bimonetaria, y el tipo de cambio tiene un impacto significativo en el resto de los precios de la economía".
Y cerró sobre el tema más discutido del momento, la posibilidad de devaluación y el atraso cambiario: "yo creo que no hay que devaluar, ir a un tipo de cambio libre, pero sí creo que hay que seguir abriendo las fronteras al comercio, también creo que el gobierno tiene que bajarle los impuestos a las empresas que producen en Argentina para que puedan competir. La apertura comercial que es algo muy positivo, sobre todo para los consumidores pero necesita ir siempre acompañada por herramientas para que los productos locales puedan más o menos competir con esos productos, porque si es solo una de las partes vas a generar un problema de desempleo, nivel de actividad y demás, porque si al final bajo los precios pero voy a tener gente sin trabajo, sin ingreso para poder comprar".

