La industria nacional está en alerta ante un número concluyente: cerraron 16.500 pymes en lo que va del año, lo que lleva a interrogarse sobre qué necesita el sector para superar la recesión y sobrevivir al ajuste que las ha afectado especialmente.
Pablo Bercovich, director de la Consultora Marca PyME, ex Subsecretario PyME de la Nación, dialogó con Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7 y Ciudadano.news), donde manifestó: "La situación de las pymes en general es mala, es ciertamente mala", y precisó: "es cierto que es muy diferente teniendo en cuenta los sectores productivos, por ejemplo, energía, hidrocarburífero, petrolero, minero... vas a Neuquén por ejemplo y es otro país porque esos sectores están creciendo y mucho por inversiones, y porque son sectores a los que el gobierno sí les está dando la importancia que tienen que tener", para añadir que "después hay otros sectores que son más mercado internista; la industria manufacturera, el comercio, la construcción, los servicios que están muy mal".
Entonces, remarcó: "el promedio general que está diciendo el gobierno que se terminó la recesión es porque justamente lo que están haciendo es ponderar esos sectores productivos; ponderar el gran crecimiento que tuvo el campo, naturalmente porque el año pasado sufrió la sequía más grande de las últimas décadas. Entonces, si haces una comparación interanual te dará muy alta, eso pasa también con el número de las expos, si hablás de exportaciones vas a ver que crecieron muchísimo con respecto al año pasado pero porque justamente crecieron mucho las exportaciones del agro que el año pasado estuvieron totalmente deprimidas, históricamente deprimidas".
Sobre la recuperación, entonces, agregó una ponderación muy interesante: "En la industria nosotros hablamos de un piso pegajoso, no hay una V corta como planteaba el gobierno, para nada, eso no se está viendo; no hay una pipa de Nike tampoco, como una especie de crecimiento más retardado, sino que hay un piso pegajoso", que explicó: "en la construcción vemos algunas subas intermensuales importantes pero después vuelve a bajar entonces, tenemos ese serruchito a la baja, en un amesetamiento a la baja que venía de un enero, febrero, marzo, abril y mayo muy malos; después empezó a subir un poco en junio, bajó el julio, empezó a subir en agosto, bajó en septiembre y así sucesivamente".
El problema del dólar
Al crónico problema de competitividad de nuestro país, se suman las dificultades para conseguir dólares, el cepo, y la necesidad de importar insumos con esas distorsiones. Consultado al respecto, Bercovich explicó: "Argentina siempre enfrenta las famosas restricciones externas en donde para que crezca la industria, las exportaciones industriales necesitamos importar insumos de otros países porque no tenemos, igual lo que está generando al gobierno con las determinaciones de aranceles para importar no está mal, cuando lo hace para insumos importados, pero sí se le cuelan en esas bajas de aranceles la apertura indiscriminada de productos finales, porque una cosa es permitir la importación de insumos para que la industria pueda crecer y otra cosa diferente es permitir la importación de otros productos que son productos finales y terminados, que eso es lo que está pasando ahora".
"Hay una competencia absolutamente desleal porque una cosa es ser liberal y generar una igualdad de condiciones de productos, pero lo que está pasando acá no es eso, sino que está generándose una competencia desleal donde a una empresa argentina le generás presiones tributarias, presiones financieras, logísticas, un montón de problemas que en todos los países resuelve el Estado, y las estás haciendo competir sin esas herramientas con una pyme de afuera que tiene todas esas herramientas así que, hay una competencia desleal ahí", remarcó.
Las claves para el empleo
La crisis de las pymes encierran un detalle que no debe se pasado por alto, y es su incidencia decisiva en la cuestión laboral. "Las pymes generan casi todo el empleo privado formal", remarcó el entrevistado, "entonces, empieza a caerse eso y es la variable a la que hay que prestarle muchísima atención en los próximos meses, en el próximo año en todo caso. Tuvimos y tenemos saltos en materia de desocupación, empleos formales e informales perdidos, y lo que empieza a verse o preocupar es que ese número de la desocupación crezca un poco".
"El gobierno anterior se fue con muchísimos problemas en cuanto a poder adquisitivo de los salarios pero se fue con el desempleo más bajo de los últimos 36 años, un número cercano al 4% cuando en Argentina hemos sabido tener cifras cercanas al 20%, 25% en 2001, 2002. Entonces, es el número que preocupa", sentenció.
A la hora de pensar, entonces, en materia de recuperación, el especialista consideró: "Ahí hay que diferenciar el concepto de competitividad con el de productividad; entrás a muchas fábricas argentinas y ves niveles de productividad altísimos, máquinas que son iguales a las de Alemania, Italia, Francia, España, productos de altísima calidad, ves productos de la misma calidad que esos países, mano de obra igualmente calificada y el dueño te dice tengo todo esto que es igual a una fábrica alemana y no puedo competir". Por qué: "Hay factores que son exógenos a esa fábrica, que la unidad productiva no tiene la culpa ni responsabilidad sobre eso entonces, lo que hay que hacer es diferenciar esa productividad de esa fábrica y esa competitividad baja que tienen, por presiones logísticas, presiones tributarias, vivimos en un país grande, alejado de otros mercados importantes, sin mucha infraestructura en el país, presiones tributarias en cuanto a impuestos nacionales y sub nacionales que se solapan o son muy altos, cuestiones vinculadas a lo laboral, que por ejemplo, los chinos, vietnamitas, países con menos regulaciones laborales".
Para cerrar resaltó: "Ahí hay que ver qué priorizo como país, que es lo que se está discutiendo en Estados Unidos; si priorizo mantener el empleo local, formal, cerrando y generando las barreras -que es justamente lo que quiso hacer Trump y por eso ganó las elecciones, cuidando el empleo local-, eso debería pasar acá, ni hablar lo que acaba de sacar Brasil hace unos meses, el plan Nova Industria, donde le da un montón de aportes no reembolsables y financiamiento a sus pymes. "Estamos a contramano del mundo en ese sentido, en todos los países se habla de proteccionismo, se está cuidando a la industria, que no solamente es la principal generadora de puestos de trabajo sino que son puestos de trabajo calificados y mejor pagos, y en Argentina se está hablando de todo lo contrario. Es una película que ya vimos en los '70 con esa propagando de la silla y que terminó muy mal, después del '76, con el '89 y '99 hasta 2001 y eso nos convirtió de un país con una mano de obra híper calificada, con una industria tremenda en un país con 25% de desocupados y los estancamientos más llamativos de la historia del mundo".

