Para compensar 14 meses de ajuste los sueldos deberían subir 1.433.608 pesos
El relevamiento de datos del consumo masivo deja una conclusión lapidaria: cayeron tanto el poder adquisitivo de las remuneraciones como la cantidad de trabajadores que cobran sueldo.
Un cálculo fue realizado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), de orientación peronista, arrojó datos muy preocupantes, al destacar que para recuperar lo perdido en estos 14 meses, a precios de enero de 2025, los salarios medidos por RIPTE debieran recibir una compensación de 1.433.608 pesos.
El estudio toma la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE), que se elabora a partir de los salarios sujetos a aportes al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), con una antigüedad de los trabajadores de 13 meses o más, y es el que se utiliza para calcular la movilidad jubilatoria del SIPA.
Ya el presidente Javier Milei había apelado a la representatividad de los datos del RIPTE para afirmar que los salarios "le empezaron a ganar a la inflación", sustentado en que en enero, la RIPTE alcanzó los $1.234.658,40, que implican un aumento del 2,6% contra una inflación de 2,2%, pero aclara que todavía no alcanzan el nivel de noviembre de 2023 (-1,1%).
Si se toma la canasta 2017/8, los salarios se ubican -5,5% por debajo de la referencia elegida por CEPA, que es el último mes de gestión de Alberto y Cristina Fernández, y el centro de estudios además cuestiona la inflación del INDEC, señalando que mide con una canasta que no representa la estructura de gasto de los hogares (datos 2004/5).
Esto es refutado por la Subsecretaría de Seguridad Social, que depende del Ministerio de Capital Humano que señala que esta medición "no refleja necesariamente la evolución de los salarios del empleo registrado privado", y también lo hizo Federico Pastrana, macroeconomista e investigador asociado Fundar, dado que "subestima los incrementos salariales".
Las objeciones argumentan que este indicador incluye sólo a trabajadores estables (concretamente, a quienes cobraron un salario formal en los últimos 13 meses); no contempla los montos no remunerativos (ítems salariales extra que no sufren descuentos, como un bono), y toma la base que se considera para los aportes de la seguridad social, que se actualiza cada tres meses con la movilidad jubilatoria y, por ende, evoluciona por debajo de los incrementos salariales.
Las estadísticas del consumo masivo corroboran la caída del poder adquisitivo del salario, cualesquiera sean las mediciones, siendo febrero el 15° mes consecutivo que da para atrás. Las ventas del mes de los supermercados y autoservicios perdieron casi 10%, y en todo 2024, la contracción fue del 17% en comparación con el período anterior, según los registros de la consultora especializada NielsenIQ (NIQ).
Empleo
Tampoco le va bien al actual gobierno en el balance de los puestos de trabajo desde que asumió: se llevan perdidos 169.859 registrados, 118.019 corresponden al sector privado, y 51.840 al ámbito público. En este período sólo creció monotributo (+37.362), pero no compensa pérdida de asalariados privados, públicos de casas particulares, esgrime CEPA aunque omite que esta distribución en el empleo caracterizó a las gestiones anteriores.