La sequía se agrava

Ola de calor: en el campo no llueve hace un mes y están en riesgo los cultivos

Los productores ruegan a la Niña que aporte las precipitaciones tan necesarias para salvar la cosecha.

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Por Ciudadano.News

15 Enero de 2025 - 09:26

Si no llueve pronto, el campo podría perder mucho potencial de rendimiento.
Si no llueve pronto, el campo podría perder mucho potencial de rendimiento. Foto: NA

15 Enero de 2025 / Ciudadano News / Economía

Hace un mes que no llueve en gran parte del campo argentino. La ola de calor promete días de muy altas temperaturas, sin precipitaciones. Los cultivos se deterioran con la sequía. 

Los productores agropecuarios de Santa Fe, el Litoral y Buenos Aires dependen de un milagro y se encomiendan a san Isidro Labrador para que lleguen las tormentas.  Este alivio podría reducir el impacto de la sequía, en las regiones más comprometidas por la falta de lluvias, como Entre Ríos, La Pampa, y el centro, norte, oeste y sudoeste de Buenos Aires.

En estas regiones se produce gran parte del maíz temprano, que abastece a sectores elaboradores de proteínas cárnicas y leche, como ganaderos y tambos.

Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en la zona núcleo, la más productiva del país, la mitad del maíz temprano presentaba un estado de regular a malo y que el 19% de la soja de primera se encuentra en estado crítico.

Desde distintos puntos del país, reportan maíces en malas condiciones, algunos totalmente secos, y sojas que luchan por sobrevivir. Se trata de dos cultivos, que no solo son de las principales fuente de ingresos para el campo sino también de dólares para el país

La situación hídrica es deficitaria y entre los productores se agudiza la preocupación porque ya vislumbran el recorte de los rindes.

Primer domo de enero

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) viene estimando que este primer domo de calor de mediados de enero estaría acompañado por otros a lo largo del resto del verano y afectaría al menos a 12 provincias.

La mayor parte de Paraguay y algunos estados brasileños también están bajo amenaza.

La zona central pampeana argentina y Uruguay siguen sin recibir buenas noticias con pronósticos meteorológicos desfavorables, mientras que la expectativa para La Pampa y el sudoeste bonaerense es más auspiciosa.

En el campo se perdieron US$ 20.000 millones por la sequía de 2023.
En el campo se perdieron US$ 20.000 millones por la sequía de 2023.

Recorte de producción

El último informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos advirtió sobre un recorte en las estimaciones de producción de soja y maíz en el sur de Brasil, Paraguay y Argentina, a causa de las condiciones climáticas de gran estrés hídrico y sucesivos domos de altas temperaturas.

En Argentina, muchos de los cultivos de esas oleaginosas se encuentran transitando períodos críticos debido a la falta de lluvias. Las perspectivas de corto y mediano plazo no son alentadoras para la actividad agropecuaria, no sólo por la falta de precipitaciones sino también por el incremento de las temperaturas.

Las caídas pluviales no llegaron en las primeras semanas de enero y se avecina una ola de calor muy intensa que podría mermar  los rindes. 

Precios internacionales 

Los operadores internacionales no creen en milagros y están subiendo las cotizaciones de maíz y soja, porque ya descuentan en el precio el impacto de la falta de precipitaciones en Sudamérica.

Crece la preocupación del campo 

Los informes que llevaron directores de cada uno de los distritos de todo el país a la primera reunión de comisión directiva del año, de la Sociedad Rural muestra un panorama preocupante en relación con la sequía y la ola de calor, la carga fiscal, los precios internacionales, la seguridad rural y las condiciones de los mercados, entre otros temas que importan al sector primario.

La sequía, las retenciones y la crisis económica general están golpeando muy fuerte al sector desde hace tres años, y solamente en 2023 se perdieron US$ 20.000 millones por la falta de lluvias.

El inicio del 2025 trajo algunas lluvias que permitieron sembrar la cosecha gruesa, como soja, maíz y girasol, lo que reavivo la esperanza, pero la falta de lluvias por estos días preocupa bastante. Los cultivos están en etapas tempranas, pero la falta de agua les está afectando el desarrollo. 

Si no llueve pronto, el campo podría perder mucho potencial de rendimiento.

Con información  de Clarín y NA

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