Según confirmó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), el estimador mensual de actividad económica (EMAE) registró una caída del 3.3% en la comparación interanual en septiembre, y de un 0,3% respecto a agosto en la medición desestacionalizada.
Al conocerse estos datos, Javier Milei celebró lo que, para él, es "corregir hacia atrás". Las mejoras de actividad de 0,9% y 0,2%, que el INDEC proyectaba para julio y agosto, pasaron a ser de 2,7% y 2,1%, respectivamente.
El presidente se aferra a estos porcentajes para destacar que la actividad comercial ya se encuentra por encima de diciembre de 2023. Sin embargo, algunos economistas no coinciden del todo con este sentimiento. Entre ellos, Laura Testa, quien tuvo la oportunidad de hablar en Sin Verso (lunes a viernes de 9 a 12, por Ciudadano News 91.7), y comentó que "por el lado de los números siempre confío en el INDEC. Es nuestra institución oficial, que nos permite conocer estos datos económicos y, si bien no hay razón para desconfiar de los valores, la economía no son números o valores absolutos".
"Pienso que a los números hay que entenderlos y analizarlos, pero con base en otros datos de la economía. Este año hubo una caída brutal por muchos motivos, fue una caída planificada, porque creo que el modelo económico que plantea el gobierno puede sostenerse si la industria o la economía caen, porque eso implica que hay menos importaciones para la industria. Eso permite corregir un poco el desfasaje entre la entrada y la salida de los dólares. Esto permite que tengamos un dólar planchado y que se baje la inflación, entre otras cosas", manifestó.
No obstante, hay otros factores que comparte la economista. "Tenemos estos valores sin ningún tipo de planificación frente a la industria. Quienes peor la pasan en estos contextos económicos son las PYMES, pero al mismo tiempo el presidente festeja el tipo de cosas que él vino a buscar: superávit fiscal, economía tranquila, y está juntando todos los dólares posibles para poder levantar el cepo. No creo que viniera a buscar algo más, ni que le importen los índices escandalosos de pobreza e indigencia que vive la Argentina.
Sin Verso: -¿La receta de este supuesto éxito tenía que darse porque es un ajuste ortodoxo de un enfriamiento de la economía?
Laura Testa: -Tal cual. No creo que hayamos encontrado grandes soluciones. Para bajar estos índices de inflación, por lo menos de manera no inmediata, hay que reconocerlo y pensarlo. Es uno de los mayores males que tiene nuestro país, y no podemos desconocerlo como si fuera algo menor. Pero no creo que sea esta la solución: si hay 8 millones de personas en la pobreza, y 5 millones de personas en la indigencia, es como matar una hormiga con una bazuka. El problema estructural de Argentina sigue ahí, y no es otra cosa que la falta real de dólares genuinos. Hoy los tenemos porque entraron muchos dólares por el blanqueo y porque disminuyeron las importaciones.
"Me apena -agrega Laura Testa- que luego de tantos años discutamos sistemáticamente cómo hacer estos ajustes, cuando lo que necesitamos es resolver la estructura de nuestro país, que no es otra cosa que, justamente, aumentar el caudal de dólares. Hay que pensar cómo hacerlo, pero no entregando nuestros recursos naturales, o permitiendo que todas las empresas vengan, o que no haya ningún tipo de control de nada. No creo que eso sea la solución".
SV: -Por lo que decís, el modelo económico no es sostenible, y que es una suerte que no levante el cepo.
LT: -Espero que alguien esté asesorando al presidente. Tal vez Caputo se dé cuenta de que hoy los dólares no están. Toda su política económica está abocada ahora a conseguir los dólares que le hacen falta para levantar el cepo. Creo que va a ser una de las condiciones que va a poner el FMI, si es que acepta darnos otro crédito. Eso también genera una angustia muy profunda.



