En el complejo universo cambiario argentino, ciertos términos que parecían olvidados resurgen con fuerza. Las recientes medidas del Gobierno para controlar el dólar no solo recalentaron los mercados financieros, sino que también desempolvaron viejas prácticas de los ahorristas para ganarle a la inflación y a la devaluación.
Entender qué son el "rulo" y el "puré" se ha vuelto indispensable para comprender la tensión actual entre las regulaciones oficiales y el ingenio de quienes buscan proteger sus ahorros.
El "Rulo": la operatoria financiera que el Gobierno bloqueó
Hasta hace poco, la maniobra financiera de moda era el "rulo". Su mecánica era simple: consistía en comprar dólares en el mercado oficial, que es más barato, para luego venderlos a un precio más caro en los mercados financieros del dólar MEP o Contado con Liquidación (CCL). Esta operación permitía a los inversores obtener una ganancia aprovechando la brecha entre las distintas cotizaciones.
Sin embargo, esta práctica generaba una sangría de reservas para el Banco Central. Por ello, el Gobierno decidió ponerle fin. A través de la Comunicación "A" 8336, el BCRA estableció que los ahorristas que compren dólares en el mercado oficial no podrán operar con bonos en dólares (ni MEP ni CCL) durante los siguientes 90 días. Esta "restricción cruzada" bloqueó el "rulo" para los individuos, una limitación que ya existía para las empresas.
Según los analistas, el "rulo" era una operatoria que realizaban "relativamente pocas personas", principalmente aquellas que podían acceder a un tipo de cambio cercano al mayorista. Pero al cerrar esta puerta, se abrió otra ventana.
El "Puré": la alternativa informal que rinde como un plazo fijo en horas
Con el "rulo" financiero desactivado, resurgió con fuerza una vieja práctica: el "puré". La lógica es similar, pero el destino de los dólares es diferente: consiste en comprar dólares en la plaza oficial para revenderlos inmediatamente en el mercado informal o "blue" a un valor superior.
Esta maniobra se volvió especialmente atractiva por dos motivos: la prohibición de operar en los mercados financieros y la creciente brecha entre el dólar oficial y el blue, que ya se acerca al 4%.
La rentabilidad es el mayor incentivo. Con los precios actuales, un ahorrista puede comprar el dólar oficial en Banco Nación a $1.380 y revenderlo en el mercado blue a $1.410. Este "pase de manos" casi inmediato deja una ganancia de $30 por dólar, lo que equivale a una renta del 2,2% en cuestión de horas.
Para ponerlo en perspectiva:
- Ese 2,2% es casi la misma ganancia que ofrece un plazo fijo tradicional (2,9%) en 30 días.
- Supera con creces el rendimiento que tuvo el dólar oficial en todo septiembre, que fue de apenas 0,7%.
A diferencia del "rulo", que era más limitado, los analistas de la consultora 1816 advierten que "el 'puré' será para todos los dispuestos a participar en el blue, porque las brechas serán mucho más altas que antes".
Impacto en el mercado y los riesgos
La reactivación del "puré" tiene un doble impacto en la economía. Por un lado, aumenta la demanda de divisas en el mercado oficial, lo que presiona sobre las ya golpeadas reservas del Banco Central. Por otro, incrementa la oferta de billetes en el mercado informal, lo que tiende a bajar la cotización del blue o hacer que suba menos que los dólares financieros. Esto explica por qué, en días de subas generalizadas, el blue a veces muestra retrocesos.
Sin embargo, no es una operación libre de riesgos. El economista Fernando Baer recuerda que "es difícil irse de un mercado blanco a uno negro, hay un costo ahí". El principal problema es que, al ser una operatoria en el ámbito informal, el flujo de fondos no puede ser justificado ante las autoridades del fisco.
El regreso de prácticas que se creían superadas
La vuelta de estas maniobras evidencia las distorsiones que genera el "cepo híbrido" actual. Federico Glustein, economista de la UBA, afirma que "sin lugar a dudas, [el puré] volvió por la amplia diferencia" y lo considera un "retorno de algunas prácticas que se creían superadas".
Incluso figuras como el director de Bull Market Group, Ramiro Marra, alertaron sobre la operatoria en redes sociales: "Señores, apareció el rulito, que te da un margen de, cada mil dólares, ganarte sesenta y seis dólares".
Con las elecciones del 26 de octubre en el horizonte, la tensión crece. El Gobierno se enfrenta a un dilema: o pierde reservas para defender el dólar oficial, o deja que el tipo de cambio se deslice, mientras los ahorristas, diccionario en mano, buscan la mejor estrategia para que su dinero no se haga "puré".

