Cada 17 de abril se celebra en Argentina el "Día del Malbec", la cepa insignia de la vitivinicultura de nuestro país, que ha permitido ganar presencia, premios y mercados en todo el mundo, y que sigue siendo el motor a pesar de que se siguen desarrollando y mejorando otras variedades y especialidades.
Sobre el momento que vive la industria, en especial esta variedad, Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por Ciudadano News 91.7), dialogamos con Milton Kuret, director ejecutivo de Bodegas de Argentina: "El Malbec es una variedad que nos ha dado muchas satisfacciones a la industria vitivinícola argentina, sobre todo en su capacidad, más allá de toda la potencia, los sabores, lo agradable que es para un consumidor", y resaltó que "es un factor diferenciador, sobre todo versus las zonas que vende el viejo mundo".
"Es decir, los vinos europeos están caracterizados por una región, mientras que cuando por allá, por los 90, empezamos a exportar y ya lo profundizamos a principios del 2000, nos sumamos a la tendencia de lo que se llamó el nuevo mundo, es decir, los países no tradicionales como Estados Unidos, Argentina, Chile, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, y nos empezamos a identificar con algunas variedades de bandera. En eso el malbec nos ha dado muchísimo, nos ha diferenciado en el mundo".
El malbec y la exportación
Sinónimo de Argentina, "es una variedad que sigue conquistando mercados alrededor del mundo", agregó, y en cuanto a lo que viene, las tareas pendientes, destacó: "hay un desafío muy grande que tenemos y es el tener ratios de competitividad de target internacional".
"Esto es, poder tener producciones que rindan por hectárea volumen, decir, poder renovar la estructura agrícola de la mano de la tecnología, de la tecnología del riego, de la mano de implantación, de variedades e implantación en condiciones de que puedan ser trabajados mecánicamente los viñedos, con pre podas mecánicas, con cosecha mecánica, porque no todos los viñedos que tenemos en la República Argentina aceptan o admiten que sean cosechados a máquina".
De acuerdo a los dichos del dirigente empresario, entonces, la mejora futura vendrá de la mano de "toda esa tecnología, que ya obviamente en muchos viñedos se viene utilizando; el mejorar la productividad, el mejorar el protegerse de las inclemencias climáticas, que es el caso de la tela anti-granizo".
"Necesitamos proteger muchas más hectáreas porque eso sí es complejo, y eso es binario, lo tenemos o no lo tenemos al momento de un evento climático. Y después renovar y mejorar en algunos casos toda la tecnología que tenemos en todo el proceso productivo ya de bodega, que sin lugar a duda nos permitiría mejorar en costos" y el objetivo es entonces "ser mucho más competitivos en todo el mundo".
Consultado sobre si toda esta tecnología no va contra precisamente el carácter de exclusivo de la cepa producida tan refinadamente, Kuret explicó: "tenemos la suerte, digamos, el vino es un negocio altamente segmentado, y que a veces también genera confusión. Botellas de Malbec que valen cientos de dólares y otras que valen cinco o diez dólares la botella. Tenemos una dispersión de segmentación muy alta.
"Obviamente los que corresponden a esos valores más altos provienen de áreas donde los rindes son muy bajos, donde la planta y la fruta tienen su mayor expresión y que normalmente son lugares donde, hagamos lo que hagamos, no va a dar más kilos la planta", expresó el director ejecutivo de Bodegas de Argentina.
Dentro de este bienestar de la vitivinicultura 2025 que habla de un buen rinde, qué porcentajes le corresponden al Malbec: "Es la variedad cuya implantación, a pesar de que la implantación general ha decrecido, la única que ha crecido".
"En el ámbito vitivinícola van a encontrarse con inversiones que están plantando y que están plantando Malbec. Es la variedad que más ha crecido, hoy tendremos alrededor de 46, 47.000 hectáreas. Eso significa de Mendoza aproximadamente un tercio de la plantación, y aproximadamente es el porcentaje también que vendemos tanto en el mercado local como en el mercado internacional, es decir, un 30 % del volumen y algo más de la facturación es el malbec".
A la vez, detalló que "los consumidores van cambiando y hay que ir haciendo cosas y seduciéndolo con nuevos vinos, con nuevos atributos. Dentro de esos atributos está la vegetalidad, y en Argentina como terroir se nos dan muchas variedades diferentes. Podemos salir también al mundo acompañando al malbec con muy buenos cabernet franc, hoy estamos en crecimiento con muy buenas variedades blancas".
"Es decir, la Argentina puede ofrecer una paleta de varietales importante porque gozamos de climas y de suelos que nos permiten hacer vinos diferentes", culmino expresando Milton Kuret.

