El dato arrojado por el INDEC de que siete de cada diez trabajadores registrados ganan menos de 550 mil pesos generó una preocupación manifiesta en los ámbitos económicos.
Para analizar el origen de la situación, en el programa Círculo Político, de Ciudadano News, fue entrevistado el economista e investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA - Autónoma Luis Campos, quien comenzó explicando que "en los últimos 50 años, a mediados de los 70 en adelante, el comportamiento económico de la Argentina fue de los peores del continente. Desde mediado de los 70 hasta la actualidad, el nuestro es el tercer país con peor crecimiento por habitante de todo el continente, y solo tuvieron un peor crecimiento que Argentina Haití y Nicaragua, dos países que en estas décadas tuvieron desastres sociales, políticos y también naturales.
"Es un problema estructural"
"Pero lo cierto es que es un problema serio de la Argentina que tiene que ver con factores estructurales. La Argentina no supo, no pudo o no tuvo claro cómo integrarse a los cambios que hubo en el mercado mundial a partir de mediados de los 70. Teníamos una economía cerrada, donde el desarrollo del mercado interno era lo que empujaba el proceso de crecimiento económico, pero esto cambio a partir de los 70 a nivel mundial".
"A la Argentina esta apertura le pegó de una manera mucho más fuerte que a otros países de la región, pero no está claro qué es lo que produce Argentina, y esto también se va traduciendo en recurrentes conflictos políticos en torno a cuál debería ser el programa de desarrollo, si dejar en libertad las fuerzas del mercado y que cada uno se arregle como pueda, o si impulsar el crecimiento de algunos sectores estratégicos".
"Esto de ir generando idas y vueltas, donde tenemos por momento una moneda híper apreciada, como puede haber sido en la década del 90, en la época de la Convertibilidad, o en momentos como la tablita de Martínez de Hoz o en los últimos años en los gobiernos de Cristina de Kirchner, o ciertos periodos de revaluación cambiaria durante el gobierno de (Mauricio) Macri o en la actualidad, con momentos en donde la moneda se devalúa y pasamos a ser el país más barato de la región".
El dilema de los jubilados
"Por estas idas y venidas, y esta macroeconomía completamente desquiciada hace muchísimos años ya, Argentina tiene altos niveles inflacionarios desde hace años, y obviamente en estos últimos tiempos con un empeoramiento. A todo esto, recordemos que el punto de partida es que Argentina no tiene un patrón de especialización productiva, no está claro qué es lo que va a producir, y en definitiva eso va a condicionar las oportunidades laborales que pueda tener la población".
Con respecto a la situación de los jubilados, Campos explicó que "si hoy se quiere caracterizar la fuerza laboral del país, tenemos la mitad de los trabajadores en relación de dependencia, registrada y formal, y la otra mitad no tiene ningún tipo de aportes o tiene aportes muy menores, porque en su mayoría son trabajadores asalariados no registrados o cuentapropistas de subsistencia".
"Casi la mitad de la fuerza laboral va por ese lado, y si a eso le sumás una parte de trabajadores inactivos que no figuran como ocupados, empezás a ver cómo en el momento de llegar a la edad de jubilarse no tenés los 30 años de aportes que te pide la legislación, y en muchos casos no tenés ni un año", estimó el economista.
Después consideró que "el problema que tiene esto es que tenés dos opciones: seguir manteniendo el sistema contributivo inalterado y a toda esta población la dejo al margen, con lo cual tengo un sistema jubilatorio que se sostiene y hasta puede dar buenos haberes pero solo a una porción muy reducida de la población, o hago una apertura como fue la decisión de las últimas décadas de las moratorias sumando más gente pero recargando al sistema previsional".
Al respecto, Campos explicó que "las dos opciones tienen problemas: una es en términos de financiamiento, de sostenimiento del sistema previsional, pero la otra opción me genera interrogantes de cómo y qué vamos a hacer con ese 70% de personas mayores que no van a tener ningún ingreso ni ninguna cobertura a partir de los 65 años. O la financia el Estado de alguna manera o la financia la familia; pero la familia tiene bajos recursos, con lo cual es un problema que tiene que ver con una situación mucho más estructural que existe".
"Argentina no es un Estado fallido"
"No es un problema del Gobierno actual, ni del anterior, sino un problema estructural de los últimos 50 años, en donde las sucesivas gestiones han contribuido bastante para que esto se perpetúe en el tiempo", opinó.
Y agregó que "Argentina está lejos de ser un Estado fallido, es otra cosa. Pero lo que sí ha sido fallido es el proceso de construcción de un programa de desarrollo y un programa productivo de los últimos 50 años. En general, los países, en algunos casos de manera más explícita y consciente, tienen algún grado de certidumbre y coherencia en término de lo que producen y cómo insertan su producción en el mundo, y eso la Argentina no lo ha tenido en los últimos 50 años".
"Entonces, lo que tenemos es que algunos sectores son competitivos a nivel internacional, por ejemplo la producción de la agroindustria, o recientemente el sector hidrocarburífero y el minero... Ahora, ese archipiélago de sectores productivos que pueden competir a nivel internacional no alcanza para delinear un programa de desarrollo económico, con la agravante de que son sectores de capital intensivo, requieren de mucho capital, suelen estar muy tecnificados con tecnología de última generación, pero que no demandan mucha fuerza de trabajo".
"Por eso, si este proyecto económico que conocemos lo que va a producir son productos primarios con muy bajo nivel de trabajo agregado y mano de obra agregada, a ese proyecto económico le sobra mucha gente y eso genera un conflicto político muy importante, porque además Argentina es un país que tiene una tradición muy fuerte de movilización y de organización de la sociedad civil, de puja distributiva" -expresó-, y comentó que "entonces tenemos, por un lado, los sectores económicos ganadores que tienen determinadas características, en los que están presentes determinadas fracciones sociales de clase, porque son sectores que no demandan mucha fuerza de trabajo y toda esa población que va quedando al margen también demanda ser parte de esa distribución de riqueza".
Los datos de la pobreza
Acerca del dato del INDEC que indica que siete de cada diez trabajadores están por debajo de los 550 mil pesos en su salario, y eso implica que el 52,9% de la pobreza está integrado por esta franja de trabajadores, el entrevistado opinó que "a los datos de INDEC hay que tomarlos con algunas prevenciones porque suele haber una subdeclaración de ingresos muy importante. Pero independientemente de dónde pongamos la vara, lo cierto es que en materia de ingresos la situación en Argentina es muy crítica".
"En todo proceso devaluatorio con cierta estabilización posterior, lo que suele verse es un empeoramiento muy grande de las condiciones sociales de ingresos en los primeros meses, y luego, a medida que eso baja generando cierta estabilización hay un rebote que me parece que llamarlo recuperación es un tanto imprudente, sobre todo teniendo en cuenta que hay muchas personas que la están pasando muy mal", explicó después.
Y en ese sentido comentó que "lo que estamos viendo no es una recuperación que tiene que ver con una consecuencia lógica de un proceso económico que se inicia con una devaluación, con un fuerte fogonazo inflacionario y que como los ingresos se ajustan con un rezago importante, genera la sensación de que hay una cierta recuperación, cuando en realidad es el ajuste del nuevo proceso".
"Lo que va a generar toda esta situación es que, cuando se terminen de estabilizar las variables -de lo que hoy todavía estamos lejos-, seguramente vamos a estar en un piso mucho peor al que teníamos en noviembre del año pasado", consideró finalmente Campos.

