Raúl Olocco, exsecretario de Energía durante el gobierno de Raúl Alfonsín, explicó en Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano.news y Twitch), la proyección del sector hidrocarburífero argentino, sus desafíos y oportunidades, tanto en el escenario de desarrollo local como en la inserción internacional.
-La capacidad de distribución generada por obras de gestiones anteriores
"No había manera de sacar el reservorio de Lomas de la Lata si no fuera por el gasoducto que comunicó la zona de Añelo, que hoy está en plena producción, con Buenos Aires, que era la zona de destino y consumo normal para esa época".
-¿No se siguió ese camino de invertir?
"Hay que distinguir el gas de lo que es el petróleo. El gas requiere un poco más de inversiones, de tiempo, de realizar las obras, no es tan fácil. Por ejemplo, en el caso del petróleo, que hoy está en auge por Vaca Muerta, a través, por ejemplo, de Oldelval, una empresa privada, integrada por los mayores productores, entre ellos YPF, del área no convencional de Vaca Muerta, han desarrollado oleoductos muy importantes. Entonces, eso permite que ese petróleo se exporte, el cual es de muy buena calidad".
"Respecto al gas, creo que faltan obras fundamentales, lo que es Vaca Muerta Sur, como se ha dado el nombre al proyecto que va a permitir a través de su salida en barco realizar la licuefacción del gas y exportarlo al mundo. Es un proceso bastante complejo", explicó Olocco.
"En el caso del petróleo, es mucho más fácil por la manera de producirlo exportarlo al mundo, como se está haciendo y permitiendo, lógicamente, una balanza positiva energética."
-La salida de Petronas y de algunas petroleras internacionales de Vaca Muerta ¿Habla de menor inversión?
"Pienso que no, al contrario, creo que en este momento está primando la sensatez en cuanto a proyectos lógicos. El tema con Petronas habla de grandes proyectos solo de nombre, donde se iban a invertir 30.000 millones de dólares. Me hace acordar a otros proyectos fallidos de todos los argentinos, como el tren bala, el cohete a Japón, etc. Creo que lo que se está haciendo ahora es con los pies más firmes".
-El nivel de provisión por producción local de gas, de petróleo, en la Argentina ¿Es autosustentable o seguimos importando?
"Creo que hoy el mundo evoluciona. Parecemos extraterrestres siempre los argentinos. Creo que el hecho de autoabastecerse por completo no tiene ningún sentido. Creo que el concepto a nivel mundial en cuanto a combustibles fósiles, principalmente, se debe a lo que se llama la seguridad energética. Pongo un ejemplo: Antes, traer petróleo a la zona de Buenos Aires demoraba a lo mejor dos o tres meses. Hoy simplemente con una computadora, un operador local puede traer petróleo de afuera y tenerlo disponible, quizás, dentro de las 48 horas. La logística es distinta, los barcos son distintos, ha cambiado para bien. Creo que, en ese sentido, tenemos que tender como argentinos a la seguridad energética".
-¿En qué estado está ahora la famosa planta de hidrógeno verde en el sur argentino?
"Está verde. El hidrógeno tiene ahora distintos colores. El problema es siempre de tipo económico: '¿Hasta qué punto conviene producir este hidrógeno y con qué tipo de energía?'. No es lo mismo producirlo con combustibles fósiles a producir hidrógeno, totalmente genuino, con energía eólica o solar. Para eso se requieren grandes inversiones, una logística de transporte y demás. Yo no digo que no sea factible, pero, por ejemplo, está la empresa Techint, la cual está desarrollando en México una planta piloto para extraer hidrógeno del gas".
"O sea, extraen el hidrógeno y el gas que queda lo inyectan de nuevo para ser utilizado como combustible, como se suele hacer habitualmente. Esto hace factible que ese hidrógeno sea utilizado con fines industriales, lo que es un gran paso", dijo el exfuncionario.
"Hay una vieja discusión en el mundo, donde se discute si vamos a utilizar los autos eléctricos o impulsados por hidrógeno para el transporte. Todo depende de las circunstancias, de las líneas de abastecimiento, del desarrollo de la economía en su conjunto, porque si producir hidrógeno es costoso, difícilmente se imponga como combustible alternativo en el mundo".
-El conflicto Rusia -Ucrania originó un gran desbalance a nivel energético. ¿Solucionar este conflicto qué significa para el mundo y para la realidad de Argentina?
"El tema de la guerra, sobre todo, afectó el suministro de gas con el que se abastecía Europa, que sufrió unas consecuencias terribles en cuanto a precio, disparándose a valores incalculables, pero le sirvió también a Europa para construir plantas y reservorios gigantes de gas natural licuado para suplir el faltante y hacer funcionar las usinas eléctricas, la industria, etc. Creo que hoy las consecuencias para esta parte del mundo ya han pasado y Argentina se enfrenta, a mi juicio, a tratar de que las líneas de producción se abaraten y tengan costos similares al resto del mundo".
"Pongo un ejemplo, el Brent, que es el petróleo de mejor calidad a nivel internacional, bajó abruptamente de casi 74 dólares a 66 dólares en la actualidad. Hay quien dice que, con los costos argentinos, Vaca Muerta, por ejemplo, el barril de petróleo no debería estar a menos de 70 dólares. Yo creo que eso es falso y lo que tiene que hacer la línea de producción de petróleo es adaptarse, porque el mundo es el que fija el precio, Argentina no fija ningún precio. Entonces, si queremos salir al mundo y tener una balanza energética positiva, debemos adaptar nuestros costos a la realidad del mundo. Es más, inclusive la OPEP ha tomado la decisión de aumentar la producción de petróleo. Esto, de alguna manera, complica a Argentina, pero estamos en una etapa donde, quizás, ajustando los costos seamos competitivos con los valores internacionales".
-En este escenario, ¿Cómo debe abordarse el Cambio Climático?
"El mundo ha evolucionado para bien. No obstante, creo que no debemos bajar la guardia y si algo debe hacer el Estado, es cuidar nuestro Medio Ambiente con leyes muy estrictas y estar monitoreando. Sin embargo, el hecho de no sacar lo que tenemos es ridículo, es como pegarnos un tiro en el pie y no avanzar para adelante. Debemos extraer nuestros recursos, pero el Estado tiene que ser vigilante para que no se viole ninguna norma", concluyó Raúl Olocco.
Producción Periodística: Martín Gastañaga- Ulises Adamo.


