Argentina perdió en los tribunales de Estados Unidos un juicio frente a inversores por 16.000 millones de dólares, por la nacionalización de YPF hace más de una década sin cumplir las normas de la propia empresa, por parte de Axel Kicillof y Cristina Kirchner, y la novedad saliente es que los acreedores están abiertos a recibir el pago en bonos en lugar de efectivo, dio a conocer Bloomberg este viernes.
El principal acreedor es Burford Capital, un fondo de litigios, que es el que aceptaría bonos soberanos u otros títulos negociables, y esto es porque conocen la situación de las reservas internacionales del Banco Central. Ese fondo adquirió los derechos de la demanda en 2015 por 16,6 millones de dólares a los antiguos accionistas de YPF, y podría recibir al menos 6,2 mil millones si se paga el fallo completo.
Hasta ahora, las conversaciones entre representantes de Burford y funcionarios del gobierno no han llegado a ningún acuerdo, pese a que ha pasado más de un año después de que un juez federal de EE.UU. fallara a favor de esa empresa.
No hace mucho que Milei mencionó la posibilidad de emitir un "bono perpetuo" para resolver el caso de YPF, pero luego no hubo más precisiones ni novedades sobre el tema, y la recomposición de reservas sigue en veremos, habiendo reservas netas negativas que dificultan los pagos en efectivo. Lo que ha cambiado es el entusiasmo de los operadores de Wall Street en los bonos argentinos en dólares, en consonancia con las medida que Milei implementa en materia de equilibrio fiscal.
Así, los bonos soberanos, que hace un año estaban marcados como de alto riesgo, ahora son los que mejor rendimiento tienen entre los mercados emergentes en lo que va de 2024, pero juega en contra la historia de incumplimiento de la deuda soberana por parte de Argentina. Un antecedente es el caso de la demanda de Paul Singer's Elliott Management, que demandó al gobierno argentino por su default de 2001 y mantuvo una batalla legal de 15 años. Terminó pagándola Macri en 2016 por 4.700 millones de dólares, aunque el default había sido declarado y aplaudido por los peronistas.
La última novedad en la causa se produjo esta semana, cuando el miércoles el Departamento de Justicia de EE.UU. envió una carta a Preska solicitándole que no permitiera a Burford y otros embargar las acciones de YPF que cotizan en EE.UU. El Departamento de Justicia argumentó que permitir que un litigante privado embargue activos extranjeros en suelo estadounidense podría poner en riesgo los intereses de la política exterior de EE.UU. y la reciprocidad en el extranjero.