La Canasta Básica Total es el indicador que marca a partir de que ingresos una familia deja de ser pobre, supera ese límite tan complejo, y de acuerdo a la medición de julio de la DEIE (Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas), una familia de cuatro integrantes necesitó $1.037.379,17 para poder cubrir sus necesidades básicas.
A partir de los datos proporcionados hoy por la DEIE, el incremento que sufrió este índice para el mes de julio se situó en el 1,9%, es decir, en línea con la inflación general -que mide todos los bienes y servicios, y no sólo los básicos- y vale recordar que para el mes de junio el mismo cómputo había arrojado $1.018.305,89 como el piso para no ser pobre.
La Canasta Básica Alimentaria
Distinto fue el caso en la medición de la Canasta Básica Alimentaria, que a diferencia de la total, marca cuál es el piso de ingresos para no caer en la indigencia, ya que incluye el grupo de alimentos que se necesita poder comprar para cubrir las necesidades nutricionales de una persona o una familia.
En este caso, el dato es desalentador, ya que volvió a aumentar después de dos meses de sostener una tendencia a la baja. En julio, para una familia tipo de cuatro integrantes -un varón de 35, una mujer de 31, una niña de 8 y un niño de 5-, alcanzó los $426.905,01, y ese registro marca un incremento del 3,1% respecto al mes anterior, un muy mal dato por donde se mire.
La CBA había caído de $416.018,41 en abril, a $415.008,41 en mayo, y nuevamente en junio, a $413.945,48. En lo que va del año, la Canasta Básica Alimentaria ha aumentado 18,6% en Mendoza, y la Canasta Básica Total, 15,3%, frente a una inflación acumulada en los siete primeros meses de 2025 de 15,3%.

