El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicará este martes el último dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a diciembre de 2024. Según las estimaciones preliminares, el 2024 podría cerrar con una inflación anual del 118%, marcando una impresionante desaceleración de casi 100 puntos porcentuales con respecto al 2023.
Una caída inesperada en los números
El año pasado terminó con una inflación del 211,4%, y las proyecciones iniciales para el 2024 no eran optimistas: los analistas preveían un incremento interanual del 213%. Sin embargo, los resultados sorprendieron al ubicarse muy por debajo de las expectativas. Desde octubre, el IPC perforó el techo del 3%, con un aumento del 2,7%, seguido por un 2,4% en noviembre, el nivel más bajo en cuatro años. Ahora, diciembre apunta a mantener esta tendencia, con proyecciones que oscilan entre el 2,5% y el 2,9%.
Consultoras como EcoGo y Equilibra coinciden en que la inflación anual de 2024 cerraría en torno al 118%. "El repunte del precio de la carne a principios de mes, que aumentó un 9,7%, generó un ligero impacto, pero no fue suficiente para revertir la tendencia general", explicó un analista de EcoGo.
La opinión de los expertos
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central también revisó sus estimaciones a la baja, ajustándolas a un 117,8%. Esta caída fue atribuida al freno de la estacionalidad del consumo en verano y durante las fiestas de fin de año. "Los precios de los servicios y bienes estacionales, como restaurantes, hoteles y alimentos, mostraron una moderación significativa", destacó un economista consultado por el organismo.
No obstante, no todas las regiones compartieron la misma tendencia. En la Ciudad de Buenos Aires, la inflación mensual de diciembre fue del 3,3%, una leve aceleración respecto a noviembre, cerrando el año con un acumulado del 136,7%.
Factores que impulsaron el cambio
Los principales motores de la desaceleración incluyen medidas de estabilización económica y un enfriamiento del consumo. Según la consultora C&T, "la variación mensual en el Gran Buenos Aires se mantuvo en 2,8%, consolidando un año de menor presión inflacionaria respecto al anterior". Por su parte, la Fundación Libertad y Progreso subrayó que "el 2024 finalizó con una inflación de 117,3%, marcando una desaceleración de 94 puntos".
Los desafíos que persisten
Aunque las cifras representan un alivio para los bolsillos argentinos, los economistas advierten que la batalla contra la inflación aún no está ganada. "El riesgo de un rebrote inflacionario en 2025 está presente si no se mantienen las políticas de contención", alertó un analista de Equilibra.
La pregunta ahora es si este fenómeno es sostenible o simplemente un oasis en medio del desierto inflacionario que ha caracterizado a la economía argentina en la última década.


