Preocupación en la industria automotriz

La devaluación en Brasil afecta la exportación de autos argentinos

Con la caída de la moneda brasileña, las exportaciones de vehículos locales pierden competitividad, más cuando los costos internos en dólares continúan subiendo.

Por Ciudadano.News

Ford Ranger. — Web

Desde el complejo automotriz argentino se viene alertando por la pérdida de competitividad de las exportaciones, y la constante devaluación del real en Brasil agudiza la situación. La paridad cambiaria define el flujo de intercambio entre los dos países, cualquier cambio repercutirá en la balanza comercial.

"Por lo pronto, se va a empezar a complicar por la agudización de la tendencia que hay en el mercado interno con el incremento de la participación de vehículos importados. Eso va a generar una balanza más desequilibrada este año, tanto de vehículos como de autopartes. El problema de la competitividad se va a agravar con impacto en las exportaciones. En el corto plazo se verá en el comercio, pero también impacta en las decisiones de inversión. Si hoy escasean, con un escenario de una Argentina cara y un Brasil barato, va a ser imposible conseguir un dólar fresco para algún proyecto", explicó un directivo de una automotriz.

Algunas empresas buscan conseguir proyectos de inversión ante la complicada situación industrial que tienen con los modelos que fabrican, pero no exportan.

Para comprender el rol estratégico del país vecino en nuestro mercado automotor, Brasil es el país de origen del 85% de las importaciones de 0Km que realiza la Argentina, según los datos de La Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA).

Crecimiento de las importaciones de autos

Mientras, en los primeros nueve meses del año pasado, el 34% de los autos que se vendían en el mercado local llegaban del exterior, en lo que va del 2024 representan el 43%.

Según las automotrices, el ritmo de importación de los últimos meses ronda el 50% del total de las ventas y se estima que el próximo año superará el 60%. Si continúa el real a la baja, el proceso podría acelerarse, poniendo en jaque a las terminales locales.

Brasil es el país de origen del 85% de las importaciones de 0 km que realiza la Argentina.

Cambios en la balanza comercial

Hace unos meses, la cámara que agrupa a los importadores (CIDOA), realizó un informe que aportó números sobre la situación de la balanza comercial bilateral.

"En el año 2023 el sector automotriz en su conjunto sufrió un déficit comercial de US$8.700 millones. Un hecho insólito debido a que, si los 450.000 vehículos que se patentaron hubieran sido todos importados CBU (Completely Built Up - Terminados), el déficit comercial hubiese sido de US$7.200 millones. Ahorro de US$1.500 millones en salida de divisas. Esto se debe a los precios de transferencia que realizan las terminales automotrices entre sí (al facturarse a sí mismas entre distintos países dejan siempre el resultado en casa matriz)", explica el informe.

"El 70% de piezas que se importan para el ensamblado de cada auto son más dólares que ese mismo auto terminado. Al igual que en 1989, la importación estaba totalmente cerrada y nos sorprendimos con los autos que producía el mundo: con levanta vidrios eléctricos, aire acondicionado, dirección asistida, apertura a distancia, etcétera. Dada la escasa participación de automóviles extrazona, estamos nuevamente ofreciendo autos caros, viejos, ineficientes y contaminantes", completa el texto.

No obstante, es de destacar que las pick-ups que se producen en Argentina, en la gran mayoría, son de última generación, incluso con lanzamientos globales como el caso de la Ford Ranger el año pasado; al mismo tiempo, la Toyota Hilux, líder absoluta, es un modelo global. Similar situación ocurre con las "primas" Renault Alaskan y Nissan Frontier

En las terminales agrupadas en la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), registraron que las importaciones fueron por US$11.774 millones (US$2.115 millones en vehículos y US$9.659 millones en autopartes). 

Con estos números, en el rubro de vehículos se cerró el año pasado con un superávit de US$5.609 millones y un déficit de US$8.375 millones de autopartes. De acuerdo a estos datos, el balance general del sector fue de US$2.766 millones.

Con información de Ámbito