Geopolítica y comercio

Milei ratifica su alianza con EE.UU. pero mantiene negocios con China

El presidente Javier Milei reafirma su eje estratégico con Washington tras la caída de Maduro, aunque asegura que los negocios con el gigante asiático se mantendrán firmes.

Por Ciudadano.News

El presidente Javier Milei en un encuentro con su par chino, Xi Jinping. (Archivo web)

En una movida que redefine el tablero internacional en este inicio de 2026, el presidente Javier Milei volvió a marcar la cancha con una claridad que sacude las cancillerías.

Tras la reciente intervención quirúrgica de los Estados Unidos en Venezuela, el mandatario argentino no solo respaldó la captura de Nicolás Maduro, sino que profundizó su apuesta por el liderazgo de Donald Trump. 

Sin embargo, en un giro de pragmatismo puro que descoloca a los puristas de la ideología, el libertario trazó una línea divisoria infranqueable: los valores se negocian con la Casa Blanca, pero la billetera argentina sigue mirando a Beijing.

Javier Milei y su alianza ratificada con los Estados Unidos

Durante una entrevista con un medio nacional, el jefe de Estado no escatimó en elogios para su par norteamericano. "Trump está rediseñando el orden mundial. Se dejó de pensar en términos de globalización para pensarse en términos de geopolítica", sentenció Milei con su habitual tono confrontativo. 

Para el mandatario, la caída del régimen chavista es el inicio de un efecto dominó que busca "terminar con el socialismo asesino" en la región, posicionando a la Argentina como el principal portaaviones ideológico de Washington en el Cono Sur.

Sin embargo, el Presidente se mostró molesto con quienes interpretan este alineamiento como una sentencia de muerte para el intercambio con Oriente. 

"Quiero evitar lecturas perversas. Estados Unidos tiene lazos comerciales con China. Eso no quiere decir que yo no esté profundamente alineado geopolíticamente con Estados Unidos", disparó el mandatario, despejando los rumores de un eventual boicot a las exportaciones de soja y carne hacia el gigante asiático.

El pragmatismo rojo: negocios por encima de las ideas

A pesar de su retórica anti-colectivista, Milei entiende que la macroeconomía argentina de 2026 todavía respira gracias al swap y las divisas chinas. 

Por eso, fue tajante al separar la paja del trigo: "Yo no voy a romper lazos comerciales con China", aseguró, subrayando que una cosa es la defensa de la libertad y otra muy distinta es el suicidio financiero.

Este equilibrio en el abismo busca consolidar a la Argentina como un socio confiable para las inversiones tecnológicas de Silicon Valley, sin por ello cerrar el puerto de Rosario a los buques de Cosco. 

Milei apuesta a que su "alineamiento de valores" con Trump le brinde el oxígeno político necesario para seguir operando con el mayor mercado del mundo, demostrando que, en la era de la nueva geopolítica, se puede rezar en Washington y facturar en Beijing.

¿Será capaz el León de sostener este doble juego sin que alguna de las potencias le exija exclusividad? Por ahora, el Presidente camina por la cuerda floja aunque con la seguridad de quien se siente protagonista del nuevo orden.