Inflación de noviembre: 9 de cada 10 familias financian sus alimentos
El INDEC anunciará esta semana la inflación de noviembre, mientras que desde el sector privado se estima un índice de entre 2,4% y 3%. Un informe revelador expone la crisis económica en los hogares argentinos.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicará este miércoles el índice de inflación de noviembre. Mientras tanto, el sector privado proyecta una inflación mensual que oscila entre el 2,4% y el 3%, cifras que reflejan una desaceleración con respecto a los meses anteriores.
Sin embargo, la realidad de los hogares argentinos parece ser mucho más preocupante. Germán Romero, director del Centro de Almaceneros y Comerciantes Minoristas de Córdoba y presidente del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE), presentó un diagnóstico económico y social durante una entrevista en el programa Sin Verso de Ciudadano News.
"Nuestro instituto registró para noviembre una inflación de 2,8%, es decir, números muy similares a octubre. Tenemos una inflación acumulada interanual de 193%, los once meses transcurridos de 2024 de 134%".
El informe destaca que una familia tipo necesitó en noviembre $1.247.540 para cubrir la canasta básica total, mientras que la canasta alimentaria alcanzó los $660.900. Estas cifras contrastan con el ingreso promedio de entre $850.000 y $900.000, lo que coloca a gran parte de los hogares argentinos por debajo de la línea de pobreza.
"El ingreso promedio argentino es entre 850 y 900 mil pesos, es decir, para las familias con un solo ingreso la mayoría está bajo la línea de pobreza, por eso tenemos una pobreza tan elevada", afirmó Romero.
La inflación no solo impacta en los números, sino también en los hábitos de consumo y en la calidad de vida de los argentinos. Según el informe, un 58% de las familias no logra cubrir la totalidad de la canasta alimentaria, lo que genera cambios en las modalidades nutritivas.
"Cae el consumo de carne vacuna, de cerdo, de pollo, de leche, quesos, y se incrementan aquellos que generan mayor sensación de saciedad: hidratos de carbono, mucha más cantidad de papa, pan, fideos y polenta incluso fuera de la estacionalidad", explicó el especialista.
Además, un 48,4% de la población tuvo que suspender alguna de las ingestas diarias, siendo la cena la más afectada, reemplazada por una merienda ligera. Romero alertó sobre un dato llamativo: "Hay un 31% donde algunos de sus integrantes durante noviembre sintió o sintieron hambre y no pudieron cubrir esa necesidad básica. Un 19% de las familias se quedó sin alimentos en algún momento del mes".
Otro aspecto crítico señalado en el informe es el endeudamiento de los hogares. "9 de cada 10 familias financian alimentos, principalmente en comercios de proximidad. La principal deuda es con la tarjeta de crédito, y muchas familias ya llegaron al cupo", detalló Romero.
Si bien algunas tarjetas ofrecen plazos de financiación más largos, Romero advirtió que esta estrategia no resuelve el problema de fondo: "Estamos dotando a las familias de una herramienta para endeudarse, no es la solución".
La caída del consumo es otro reflejo de la crisis: "La inflación baja como consecuencia de una brusca caída en la demanda, falta de consumo. Quienes más lo padecen son los sectores medios hacia abajo. La clase media es un tobogán a la pobreza hoy por hoy".
Romero concluyó con un mensaje esperanzador: "Ojalá que el gobierno pueda cambiar el rumbo y reactivar el poder adquisitivo de la gente porque es inminente esa necesidad".