Mendoza finalizó el 2025 con una cifra económica alentadora al situarse por debajo de la media nacional. Mientras que el país acumuló un 31,5% anual, la provincia registró un 29,9%, marcando una brecha positiva para el bolsillo del ciudadano local. En diciembre, ambos indicadores coincidieron en un 2,8% mensual.
A pesar de la desaceleración, el costo de vida sigue siendo un desafío. Una familia mendocina necesitó ingresos por $1.180.842 para no ser considerada pobre. Los rubros que lideraron las subas fueron transporte y comunicaciones, impactando directamente en la movilidad y conectividad de los jóvenes y trabajadores.