Lograr que la inflación caiga por debajo del 2% mensual es el gran desafío técnico del equipo económico para el próximo año. Según el economista Fausto Spotorno, este proceso requiere una operación "quirúrgica", dado que el Banco Central debe equilibrar la cantidad de pesos en circulación con una demanda de dinero que aún se está reconstruyendo.
Si el Gobierno emite de más para acompañar la remonetización, la inflación tardará en bajar; o si se queda corto, la actividad económica podría enfriarse. El éxito del plan depende de que los argentinos vuelvan a confiar en el peso, un equilibrio delicado, pero posible para el segundo semestre.