La economía argentina cerró el 2025 con una noticia esperada por los mercados y los consumidores: la inflación de diciembre se ubicaría en torno al 2,6%, consolidando una tendencia de desaceleración que permitió finalizar el año con un acumulado cercano al 31%. Este registro representa un hito histórico para el país, ya que se trata de la suba de precios anual más baja desde 2017, marcando un quiebre definitivo con la inercia inflacionaria de años anteriores.
Los factores que impulsaron la baja de precios
De acuerdo al relevamiento de Equilibra, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 2,6% en diciembre, impulsado por Regulados (3,6%) y el componente Núcleo (+2,7%). "Al igual que el mes previo, subas en Carnes (5,9%) impulsaron el componente de Alimentos y bebidas no estacionales (3,3%). La inflación interanual 2025 finalizaría en torno a 31%", detalló el reporte.
El comportamiento de los precios durante el último mes del año estuvo influenciado por una dinámica mixta y la apertura de importaciones fue determinante para contener los valores en sectores clave como textiles, calzado y electrodomésticos.
Tras el pico registrado en 2023, la caída en el índice anual refleja un cambio de paradigma económico, lo que sienta las bases para un 2026 con mayor previsibilidad. La estabilidad lograda en diciembre es vista como la piedra angular para el crecimiento proyectado en el consumo interno y la inversión privada, factores que el Gobierno busca potenciar para consolidar la recuperación.
Independientemente de la estadística en sí, que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dará a conocer el martes 13, 2025 finalizó con la inflación anual más baja desde 2017.
El último IPC de 2025 resultará determinante para aspectos clave como la evolución del dólar en los próximos meses, la actualización de las escalas del impuesto a las Ganancias y las categorías del Régimen de Pequeños Contribuyentes.