Con la llegada del medio aguinaldo de diciembre, ocurre un fenómeno típico de la Argentina: el dólar blue suele dispararse, y es entonces que las empresas demandan mayor cantidad de pesos. La pregunta crucial en estos momentos es cuánto influirá la brecha que existe entre el dólar blue y el MEP, ahora que dicha diferencia tiende a achicarse.
La producción de Sin Verso (lunes a viernes, de 9 a 12, por Ciudadano News Radio 91.7) se puso en contacto con Lavih Abraham, economista de Mirador de Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE), quien manifestó que "hay ciertas posibilidades, tendencias y presiones sobre el valor del dólar, particularmente sobre el dólar blue.
Puede llegar a influir el hecho de que muchos argentinos deciden vacacionar afuera, que por momentos parece algo menor. Sin embargo, el turismo argentino supone un movimiento de unos 3 millones de viajeros que salen del país, con rumbo a Chile, Brasil o Uruguay".
"Hablamos de millones de personas moviéndose, y todas demandando dólares al mismo tiempo. Esto puede generar alguna presión sobre el tipo de cambio, y en ese caso podría darse alguna presión sobre el dólar blue. A esto sumamos la nueva devaluación en Brasil, algo que puede ser más barato para los argentinos el viajar a ese país", explica el economista. Sucede que la ecuación es simple: si cada una de esos 3 millones de personas gastan 1.000 dólares, hablamos de 3 mil millones de dólares que se demandarán y saldrán del país en un mes. "Todos juntos y concentrados", suma.
El dólar MEP tiene, de alguna manera, mucha oferta por el blend, que es la forma en que se liquidan las exportaciones. "Liquidan 80% al dólar oficial, y un 20% con el dólar bonista. Esto generó mucha oferta de dólar bolsa durante todo el año, pero eso ya se terminó. Y va a incluir en la baja del dólar tarjeta, otro incentivo para viajar al extranjero y, al mismo tiempo, es otro incentivo que abarata aun más todavía para viajar al extranjero", comenta el economista.
Las cuentas son simples: es más económico viajar a Brasil, que a la Costa Atlántica, Córdoba o, inclusive, Mendoza. "En el caso de la provincia cuyana, hace poco tenían un fenómeno de que muchos chilenos cruzaban la cordillera, porque les convenía monetariamente. Pero el dólar se contuvo, la inflación en pesos siguió aumentando, y he ahí la receta mágica para convertir en cara a una provincia. Todo aumentó, menos los dólares, con lo cual son más baratos. Pero para los extranjeros, la Argentina es un país caro", pontifica Lavih Abraham.
"Hace falta que entren dólares, que la Argentina genere dólares. Pero no los está generando demasiado, y el Gobierno apuesta, en todo caso, a un tipo de endeudamiento. Durante este año hubo un ingreso por el blanqueo, pero ¿cómo vamos a sostener hacia adelante un esquema macroeconómico? Hoy los sueldos alcanzan para menos de lo que alcanzaban años atrás. Nuestro país se ha convertido en una Nación cara. Y a partir de aquí habrá que ver cómo se sostiene esto, en el sentido político".

