Gustavo Marangoni: "La desmesura es parte de la narrativa de Milei"
El politólogo y economista analizó la pertenencia de Javier Milei al grupo de mandatarios de la nueva derecha, y su paso por el foro suizo, así como los hitos que marcan su gestión.
Milei expuso en el Foro de Davos, en la tónica que se le conoce y con fuertes críticas, entre otras cosas pidiendo la "extirpación" del movimiento woke. A la vez sostuvo reuniones con hombres de negocios, y la expectativa está en lograr inversiones y un nuevo acuerdo que se negocia con el FMI.
Gustavo Marangoni, economista y analista político, analizó los dichos y también el modo de expresarlos, destacando que: "La desmesura es parte de la narrativa de Milei, es una parte estructural. La desmesura, la exageración, la hipérbole, el tema de no plantear objetivos modestos sino que, diría un personaje del cine infantil, al infinito y más allá, eso es parte de la conceptualización que el oficialismo llama la batalla cultural".
Además, en su diálogo con Círculo Político (Lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano News Radio y Twitch), lo definió "como un combo que está adherido a la política económica; es decir hay una propuesta económica, que todos conocemos, la motosierra, etc., pero además eso ancla en un fenómeno que no solo es argentino sino que es global, que es la nueva derecha, entonces son cuestiones que involucran la lucha contra el comunismo, socialismo, populismo, las llamadas democracias woke, que desde el punto de vista conceptual no resiste mucho análisis, pero desde el punto de vista de artefacto político funciona bastante bien, no solo porque el presidente ha ganado las elecciones sino porque lo vemos aquí, lo vimos hace pocos días en la segunda asunción de Trump a la presidencia, donde hizo el planteo también grandilocuente de volver a la época dorada de Estados Unidos, terminar con el declive".
"Desde el punto de vista estricto, si uno tomara los indicadores norteamericanos no podría ni de cerca decir que la economía norteamericana está en declive, Biden le entregó uno de los niveles de desempleo más bajos de las últimas décadas, una inflación en descenso, armonización de otro tipo de indicadores", añadió el analista, pero a la vez marcó que "hay determinadas percepciones, sobre todo de la media Norteamérica que está en el medio del país, del americano que está en el corazón, que la inmigración es una amenaza, que América está no solo en una posición desventajoso desde el punto de vista económico sino también invadida culturalmente. Esas cuestiones tienen mucho impacto porque los seres humanos somos algo más que expectativas económicas, también tenemos otro tipo de identidades".
Pero además, Marangoni no dudó en inscribir el fenómeno argentino en otro más extenso: "Aplica dentro de esta corriente global, a las cuales Trump se encargó de identificar invitándolas: dijo Bukele vení, vení Meloni, vení Milei, vení Abascal, como la idea de un discurso que en algunos aspectos puede parecer la lucha contra el comunismo, un lenguaje propia de la guerra fría, los valores de occidente pero que sin embargo, remixados a la luz de las redes sociales y el nuevo capitalismo de la nube cuyos principales representantes estuvieron en la primera fila de la asunción de Trump, Zuckerberg, Bezos, estuvieron ahí como para decir esto es como un nuevo bloque histórico que se quiere constituir para gobernar".
De todos modos, también marcó que "El estado nacional sigue teniendo un rol de relevancia, de hecho, Trump habla como un soberanista, habla de la necesidad de fortalecer las frontera, no solo frente a la inmigración sino también el comercio, subir aranceles, de defender la posición de Estados Unidos en el mundo".
Más cerca de Trump que nunca
El afán de refundar
Otro de los conceptos llamativos del presidente fue la negación del pasado y de todo lo hecho. Definió a la Argentina como una hoja en blanco que hay que empezar a llenar, reformulando la idea de que la historia arranca con él. "Con respecto del discurso fundacional de Milei, por un lado, hay un hecho novedoso y por otro, me parece que hay algo recurrente. Lo novedoso tiene que ver que Milei es el verdadero outsider de la República Argentina, no porque no haya habido otros antes, pero esos otros nunca llegaron a coronar un cargo ejecutivo, legislativo, sino por intermedio de partidos existentes", explicó, citando los casos de Palito Ortega, Reutemann, Scioli, "y todos ingresaron a la política por medio de partidos existentes. Milei lo hizo realmente desde el afuera, ahora, la pretensión refundacional sí es recurrente en Argentina porque uno ha escuchado muchas veces la frase la nueva Argentina, la bisagra, vamos a comenzar todo de nuevo y en ese sentido, no hay tantas modificaciones".
En esa misma línea, se dice que Santiago Caputo encargó una encuesta sobre si la gente estaba dispuesta a vivir en un sistema autoritario pero con prosperidad económica o prefería una democracia pobre, a lo que Marangoni agregó: "No sé si esa encuesta efectivamente se mandó hacer, ahora de lo que estoy seguro es que ese pensamiento no es nuevo en Argentina, Onganía planteo en 1966 la necesidad de un tiempo económico, después de un tiempo social y por último, un tiempo político, los distintos gobiernos militares planteaban la idea de suprimir aquello que nos dividía, la derecha de ese entonces decía que los partidos dividen y disocian a la Nación, no y las fuerzas armadas son una integración de la Nación, y que de alguna manera si la política entraba en suspenso la economía iba a florecer, por supuesto que conocemos el resultado y no fue así".
"Por eso, en realidad lo que hay son formatos nuevos de ideas que son bastante viejas, entonces habrá que ver en el tiempo. El gobierno en este momento está en una muy buena coyuntura, las encuestas le dan muy bien y además te das cuenta en la calle en líneas generales que el gobierno está en un buen momento. Pero estamos hablando de un año de gestión, de un país que sistemáticamente tiene crisis y que todos tenemos la costumbre de querer almorzarnos la cena", completó.