Los precios de los combustibles volverán a incrementarse este viernes 3 de enero, marcando el primer aumento del 2024. La petrolera estatal YPF aplicará un alza promedio del 1,75% en todo el país, y se espera que las demás compañías del sector sigan el mismo camino. Aunque el porcentaje es el menor registrado en el último año, el ajuste sigue representando un desafío para los consumidores.
Los nuevos valores en la Ciudad de Buenos Aires
En la capital del país, la nafta súper pasará de $1.108 a $1.127 por litro, mientras que el gasoil común subirá de $1.123 a $1.142. Los combustibles premium también tendrán un incremento: la nafta premium costará $1.394 en lugar de los $1.370 actuales, y el gasoil premium subirá de $1.123 a $1.142 por litro.
En otras regiones, como el noreste argentino, los valores ya son más elevados. Por ejemplo, llenar un tanque de 50 litros de nafta súper tendrá un costo de $60.200.
Aumentos acumulados y contexto inflacionario
Con este ajuste, los combustibles acumulan un aumento promedio del 100% en lo que va del 2024, una cifra que, aunque alta, se encuentra por debajo de la inflación anual del 112%, según datos del INDEC. Sin embargo, el impacto acumulado de los aumentos desde noviembre de 2023 es significativo:
La nafta súper subió un 262%.
La nafta premium aumentó un 252%.
El gasoil registró un alza del 248%.
"Este aumento nos toma en un momento en el que ya venimos ajustando nuestro presupuesto mes a mes", comentó Laura Gutiérrez, una conductora habitual de la Ciudad de Buenos Aires. "Si bien dicen que el porcentaje es menor, llenar el tanque se ha convertido en un lujo", añadió.
Impacto en el consumo y el mercado
Las estadísticas muestran una tendencia preocupante en el sector. Durante noviembre de 2023, las ventas de combustibles cayeron un 10,5% interanual, alcanzando los 1.472.085 metros cúbicos. Este descenso coincide con un leve aumento mensual del 0,6%, reflejando un mercado que lucha por mantener su dinamismo en un contexto de precios crecientes.
"El consumo de combustibles no solo está afectado por los precios, sino también por la incertidumbre económica. La gente está buscando formas de optimizar su movilidad, incluso reduciendo viajes", explicó un analista del sector energético que prefirió mantener su anonimato.
Ajuste pospuesto, pero inevitable
El aumento fue programado para el 3 de enero, rompiendo con la tradición de aplicar ajustes desde el primer día del mes. Aunque el margen es breve, esta decisión podría interpretarse como un intento de reducir el impacto inmediato en los consumidores durante el inicio del año.
En un panorama de inflación y costos crecientes, el nuevo ajuste en los combustibles reaviva las preocupaciones de los ciudadanos, quienes ven cómo su poder adquisitivo se diluye en cada paso hacia el surtidor.



