El estrés financiero, según la definición del asesor financiero Fernando Galante, es "cualquier situación que te genera malestar, que te genere incomodidad, que te genera una situación de malestar e incertidumbre hacia lo que puede venir hacia adelante".
En diálogo con el programa Sin Verso de Ciudadano News, Galante vinculó este malestar con la preocupación por las fuentes de ingreso y las posibilidades de consumo.
A pesar de la alarmante cifra del Estudio de Bienestar Financiero de Mercer, que revela que siete de cada diez argentinos están afectados, el experto consideró que el número podría ser mayor.
"Creo que lo que tiene que sorprendernos es que solamente el 70% de los argentinos tengan estrés financiero. Uno tendería a pensar que en un país como la Argentina debería ser muchísimo más alto el nivel de estrés financiero", opinó al respecto.
El factor fundamental de esta problemática es la pérdida histórica de poder adquisitivo, y en ese sentido expresa que "Argentina viene de muchísimos años de destrucción de lo que es el salario real, y cuando hablamos de salario real lo que hablamos es básicamente de lo que yo puedo realmente comprar con mis ingresos, lo que yo puedo comprar con lo que gano. El poder de compra".
La fórmula no negociable para el aumento del poder adquisitivo
Para revertir la situación, Galante subrayó que la solución reside en controlar la inflación y generar un ciclo virtuoso de crecimiento, productividad y mejora salarial. Pero la clave para lograrlo es la misma que usan los países desarrollados: "Con inversión en tecnología, con tratados de libre comercio, con disminución de impuestos, con inversión en infraestructura, todo lo que en la Argentina no hemos hecho en los últimos 100 años", detalló.
El asesor fue categórico al describir la receta definitiva para salir de la crisis:
"Está demostrado en economía que lo más disruptivo que existe para sacar a la gente de la pobreza es abrirte al mundo", afirmó Galante, "porque vos pasás de tener un mercado así de chiquitito a tener un mercado gigante y donde vos sos eficiente y donde podés ir a competir son sectores que deberían crecer muchísimo y generar un salto en productividad".
El analista también arremetió contra las voces que se oponen a la apertura, señalando al empresariado que "ha hecho una apología de que la apertura comercial destruye puestos de trabajo, destruye empresas" por estar acostumbrado a un mercado protegido.
"Claramente ese no es el camino. Y creo que por suerte de a poquito nos estamos dando cuenta de que nos engañaron durante tantos años y estamos empezando a animarnos a otra cosa", expresó con optimismo.
El gran desafío estructural de la pobreza más allá de lo urgente
Finalmente, Galante matizó los esfuerzos recientes del Gobierno en la lucha contra la pobreza, reconociendo que, si bien se han logrado "bajar entre 20 y 25 puntos porcentuales la pobreza, muchísimo", y que el punto de partida era "desastroso" (cercano al 50%). Además, advirtió que los resultados llevan tiempo.
De cara al futuro, el experto señaló una discusión aún más profunda y estructural que la Argentina deberá enfrentar cuando los indicadores de pobreza se estanquen: el problema educativo.
"Argentina en algún momento va a tener que plantearse que para salir de un problema estructural de pobreza debe mejorar la educación", consideró el asesor financiero.
"Argentina tiene un problema en su sistema de educación tremendo que hoy no lo estamos discutiendo, porque obviamente hoy discutimos más los indicadores de pobreza, discutimos más lo inmediato que lo necesario, pero en algún momento esa discusión también va a tener que estar sobre la mesa y eso es mucho más difícil de solucionar", aseguró Galante.

