En un movimiento sorpresivo, el Gobierno argentino ha decidido cesar la impresión de billetes en la Casa de Moneda, una institución con casi 150 años de historia. A partir de ahora, el Banco Central se aprovisionará con billetes fabricados en otros países, principalmente China. Esta decisión se tomó debido a la incapacidad de la Casa de Moneda para cumplir con los contratos de provisión de billetes de $1.000 y $2.000.
La crisis de la Casa de Moneda
La Casa de Moneda, fundada en 1875, enfrenta serios problemas de infraestructura y una deuda cercana a los 400 millones de dólares. Con cerca de 1.300 empleados, su capacidad para imprimir billetes está seriamente disminuida debido a maquinaria desactualizada. Esta situación ha llevado al Banco Central a buscar alternativas en el extranjero para la impresión de billetes de mayor denominación, como los de $10.000 y $20.000, que estarán en circulación en las próximas semanas.
Declaraciones oficiales y medidas internas
El portavoz presidencial, Manuel Adorni, anunció: "La readecuación de la Casa de la Moneda es el último clavo en el ataúd de la inflación". Además, se informó a los empleados de la Casa de Moneda sobre la finalización de la producción de billetes y la decisión de que el personal afectado se tome vacaciones. "Se procederá a detener a partir de hoy a las 22 todos los procesos productivos referentes a la fabricación de billetes. Por tal motivo, a todo el personal afectado exclusivamente a dicha actividad productiva, se le dará curso a la utilización de períodos vacacionales que tengan disponibles," puntualizó el comunicado interno.
El 3 de octubre pasado, el Gobierno de Javier Milei anunció la disolución de la ex Ciccone Calcográfica, centro de un resonante caso de corrupción durante el kirchnerismo. "Se va a avanzar con la disolución de la Compañía de Valores Sudamericana, la ex Ciccone, recordada por uno de los casos de corrupción más recordados," afirmó Adorni. Esta reestructuración de la Casa de Moneda se enmarca en un esfuerzo por modernizar y privatizar ciertas funciones del Estado.
Impacto y futuro
La decisión de cesar la impresión de billetes en la Casa de Moneda marca un hito en la política monetaria argentina. Aunque la emisión monetaria es cero, siempre se necesitan nuevos billetes para reponer los que se deterioran. La provisión de billetes desde el extranjero plantea nuevos desafíos y oportunidades para la economía del país. El dirigente libertario señaló que las funciones de la Casa de la Moneda, principalmente la impresión de billetes, "se licitarán" con empresas privadas, abriendo un nuevo capítulo en la historia de esta emblemática institución.
Un despilfarro administrativo
"La mala administración representó un verdadero despilfarro, con una deuda que asciende a 371 millones de dólares, un patrimonio negativo de 78 millones y un resultado bruto negativo de 20.5 millones. Se gastaron 4.700 millones de dólares para importar billetes para solventar la Casa de la Moneda que es quien debía haber abastecido. Un delirio que representa lo que fue la gestión de Massa y la presidenta del Instituto Patria, Cristina Kirchner," detalló un dirigente opositor.