Cambio de hábitos
El ritual de las facturas y el pan fresco se vuelve un lujo prohibitivo en la provincia de Buenos Aires. Según Noelia Castro Bonamico, el consumo de pan cayó un 45%, mientras que las facturas sufrieron un desplome del 85% este año.
La combinación de tarifazos y pérdida de poder adquisitivo obligó al cierre de 2.000 panaderías en el país, destruyendo 16.000 puestos de trabajo. El kilo de pan francés ya supera los $4.100, forzando a los vecinos a amasar en casa o comprar sobrantes del día anterior a mitad de precio para subsistir.