El Gobierno nacional dio un paso decisivo en la modernización de los trámites automotores al oficializar la inscripción remota de vehículos nuevos, tanto de fabricación nacional como importados.
La medida, a través del Decreto 745/2025, publicado este viernes en el Boletín Oficial, se enmarca en la política de desregulación y simplificación impulsada desde el Ejecutivo y encuentra su base legal en el controvertido Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/23, originalmente motorizado por el economista Federico Sturzenegger.
Creación del Registro Único Virtual (RUV)
La piedra angular de esta transformación es la creación del Registro Único Virtual (RUV), un sistema diseñado para que el patentamiento de un vehículo 0 km pueda realizarse de manera íntegramente digital, eliminando la obligatoriedad de la gestión presencial en los Registros Seccionales.
El objetivo central es agilizar el proceso, reducir la burocracia y disminuir los costos asociados al patentamiento tradicional. Según fuentes oficiales, la nueva normativa se fundamenta en los principios de celeridad, economía y eficacia que guían la actual política de desregulación estatal.
Automatización y simplificación registral
El sistema del RUV prevé la validación automática de diversos controles registrales, gracias a la interconexión con otras bases de datos oficiales a nivel nacional.
Esta automatización es clave para asegurar la integridad, autenticidad y confiabilidad de la información sin la necesidad de la intervención humana en cada paso, como ocurría tradicionalmente.
El artículo 353 del DNU 70/23 ya había sentado las bases para esta posibilidad, al permitir que los patentamientos pudieran realizarse directamente ante la Dirección Nacional, eliminando la exclusividad de los Registros Seccionales.
La medida oficializada ahora concreta esa disposición, estableciendo el servicio remoto para este fin.
Impacto en el consumidor y el mercado
La implementación de la inscripción remota promete un alivio significativo para los compradores de vehículos 0 km y para el sector automotor en general.
Al simplificar y digitalizar el trámite, se espera no solo una mayor comodidad, sino también una reducción en los tiempos de espera y en los aranceles, fomentando una gestión pública más eficiente.
Además, el Gobierno destacó que esta iniciativa también facilita la importación de vehículos por parte de particulares, al simplificar los trámites de registración inicial.
En una primera etapa, la inscripción digital se concentrará en vehículos nuevos que cumplan con requisitos específicos de documentación y fabricación, para garantizar una implementación gradual y controlada del nuevo sistema.

