Economía

Argentina compra dólares como nunca, pero ¿hay riesgo de corrida bancaria?

La economía argentina atraviesa un fenómeno singular: récord en la demanda de dólares y calma en los bancos. Una combinación que sorprende a analistas y refleja tensiones cambiarias.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

3 Octubre de 2025 - 08:46

-Imagen creada con IA-
Argentina frente a la fiebre del dólar: el riesgo devaluatorio y la paradoja bancaria.
-Imagen creada con IA- Argentina frente a la fiebre del dólar: el riesgo devaluatorio y la paradoja bancaria. -

3 Octubre de 2025 / Ciudadano News / Economía

En medio de una creciente tensión financiera, Argentina vive una situación particular que desconcierta a muchos: una "fiebre dolarizadora" récord que no se traduce en una crisis de depósitos bancarios. 

Mientras los ahorristas compran hasta US$400 millones diarios por la expectativa generalizada de una devaluación post-electoral, la mayor parte de ese dinero, en lugar de ir al "colchón", permanece dentro del sistema financiero.

La demanda de dólares ha alcanzado niveles sin precedentes este año, superando incluso los picos de crisis de la gestión anterior. Según fuentes del sistema bancario, este volumen es más del doble del registrado en julio, cuando el efecto del aguinaldo y las vacaciones de invierno impulsaron las compras. La principal causa es el temor a un salto del tipo de cambio después de las elecciones del 26 de octubre, lo que lleva a los ahorristas a buscar cobertura a un precio que consideran bajo.

Este comportamiento es alimentado por la estrategia del ministro de Economía, Luis Caputo, de intervenir fuertemente para mantener el dólar oficial en un "número mágico" de $1.425, muy por debajo del techo de la banda de flotación. Esta defensa, sin embargo, tiene un costo altísimo: se estima que el Tesoro vende entre US$300 y US$450 millones diarios para sostener ese valor, agotando las reservas.

La clave: confianza en los bancos, no en el peso

Aquí es donde reside la paradoja. A pesar de la masiva huida del peso, la corrida es cambiaria, pero no bancaria. Los ejecutivos bancarios señalan dos datos tranquilizadores que marcan una diferencia fundamental con crisis pasadas:

  1. Los dólares se quedan en el sistema: a diferencia de otros momentos de incertidumbre donde el efectivo era retirado masivamente, "la mayor parte de los dólares de los ahorristas quedan depositados en cuentas bancarias". De hecho, los ejecutivos afirman que el nivel de depósitos en dólares está subiendo de forma acelerada.
  2. Los plazos fijos en pesos no caen: sorprendentemente, "no se está registrando una salida de los depositantes de plazos fijos en pesos". Esto indica que la desconfianza está centrada en el futuro del tipo de cambio y no en la solvencia de las entidades financieras.

El efecto inesperado: más liquidez y tasas más bajas

Esta dinámica tiene una consecuencia directa en el funcionamiento de los bancos. La compra masiva de dólares implica una venta equivalente de pesos, lo que genera un aumento de la liquidez en el sistema. Con la demanda de préstamos frenada, los bancos se encuentran con un excedente de pesos y, para no captar "depósitos de más", están bajando las tasas de interés que ofrecen por los plazos fijos.

Mientras tanto, el mercado observa con escepticismo la sostenibilidad del esquema actual. La intensa demanda de cobertura refleja que los inversores ya descuentan un cambio de política después de las elecciones. La calma depende de las noticias que el equipo de Caputo pueda traer de su viaje a Washington, donde negocian un apoyo financiero con el Tesoro de Estados Unidos para evitar una crisis devaluatoria mayor.

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