Según el informe mensual elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas registraron una caída del 5,2% en septiembre, acumulando un descenso del 15% en lo que va del año. Salvador Femenía, vocero de CAME, brindó más detalles sobre la situación actual durante una entrevista en el programa Sin Verso, de Ciudadano News.
"Si nos remitimos al programa de ajuste desde que lo implementa este gobierno, ya van transitando el undécimo mes y es una situación que la transitamos en forma muy traumática. Estamos viendo que las caídas están siendo un poco más atenuadas. Mensualmente, hemos medido una caída del 0,6%, que es bastante menor a la intermensual entre agosto y julio", explicó Femenía.
Respecto a las perspectivas para el resto del año, el vocero advirtió que las caídas podrían continuar, aunque de forma menos pronunciada. "Lo que veo de acá a fin de año es que la caída interanual, por lo menos hasta noviembre, se va a repetir. Vamos a ver qué pasa con diciembre, porque el anterior fue una caída fuerte por efecto de la devaluación. Creo que ahí empezamos a contar de vuelta", analizó.
A pesar del panorama negativo, Femenía también destacó que persiste una sensación de resistencia y continuidad en el sector. "Hemos medido en los últimos tres meses declaraciones de que a un porcentaje le cuesta pagar los sueldos. Todo esto ha venido con caída de ventas, pero también con aumento de costos fijos y tarifas. Sin embargo, hay una sensación de que se seguirá adelante", afirmó.
El vocero de CAME subrayó el esfuerzo de las pymes por evitar despidos, a pesar de las dificultades económicas: "Los últimos meses estamos viendo un esfuerzo muy grande por no despedir personal por parte de la pyme. Creo que hay un combo de decir 'tengo que seguir como sea porque vamos a salir adelante y tenemos que conservar el personal que ha sido formado y capacitado'". Aun así, reconoció que la situación no puede mantenerse indefinidamente. "Obviamente, no se puede seguir siempre en forma lineal. Se han reducido horas, se han acordado menos días de trabajo por semana, e incluso se han pactado algunas suspensiones. Pero el tema es poder seguir", detalló.
Femenía recordó que las pymes no han tenido un periodo de bonanza en los últimos años. "Si hacemos introspectiva, no hemos tenido primaveras en las pymes, salvo en 2017, que fue de los últimos años el mejor. Pero después todo empezó a caer de inmediato", expresó.
A pesar de este panorama, el vocero concluyó con una nota de optimismo moderado: "Estamos con cierto optimismo, porque eso se necesita en una situación como esta. Hay una sensación de que estamos en una meseta, que no vamos a tener por ahora más caídas abruptas. Tocamos un poquito de fondo y hay un pequeño rebote, que obviamente no se puede palpar porque la pyme es el último en percibirlo".

