Baja de ventas e importación

Fábricas de zapatillas, en crisis: más de 500 despidos y cierre de plantas

Topper, Puma y Bicontinentar redujeron personal, mientras que DASS cerró su planta de Coronel Suárez dejando sin trabajo 360 operarios.

Por Ciudadano.News

Las fabricas de zapatillas reducen personal y bajan la producción. — Foto: TN

La industria del calzado deportivo en Argentina se encuentra en crisis por la caída en las ventas y la apertura de las importaciones, lo que resultó en un aumento de despidos y el cierre de plantas. 

En los últimos dos meses, Dass cerró la planta de Coronel Suárez y las empresas Bicontinentar, Puma y Topper, redujeron personal en los últimos días. Asi, al menos 546 trabajadores del sector perdieron su empleo, desde diciembre de 2024. 

Las empresas que hace cuatro años batían récords de producción en el país y proyectaban inversiones para expandir su capacidad productiva hoy deben despedir personal. Desde las fábricas argumentan que "en julio pasado, la Secretaría de Industria y Comercio eliminó el control aduanero del etiquetado del calzado para agilizar las importaciones y esto terminó generando una caída en las ventas que obligó al sector a reducir personal, eliminar turnos y cerrar plantas".

En las últimas horas, se conoció que Topper despidió a 23 trabajadores de su planta de Aguilares, en la provincia de Tucumán, en la que produce desde 1972. Los trabajadores regresaron de sus vacaciones y fueron informados de los despidos. Entre los meses de marzo y abril del 2024, Topper dejó sin trabajo a 120 operarios. Durante el mes de julio paralizó la planta por unas semanas y el personal debió tomarse licencias adeudadas. En ese momento, desde Topper señalaron que se debió al "exceso de stock y falta de ventas".

 "En el marco de un mercado cada vez más competitivo y desafiante, Topper Argentina debió readecuar sus esquemas de producción para acompañar la demanda del primer semestre 2025. En este sentido, hemos disminuido el plantel de la fábrica en 23 operarios", explicaron desde la empresa.

Aunque la empresa reconoce el difícil contexto, sostiene "tenemos una perspectiva optimista ante los indicadores que prevén, para más adelante en el año, un incremento del consumo". 

"Topper emplea a más de 950 personas en su planta de Tucumán, siendo la fábrica N°1 de calzado deportivo en el país", señalaron desde la compañía. 

El panorama cambió en poco tiempo, a fines de 2021 sumaron, por primera vez en su historia, la producción de indumentaria deportiva fabricada íntegramente en la planta.

Con 1.700 puntos de venta, locales propios en varias provincias y el canal de venta online no alcanza para sostener el nivel de ventas necesario para sostener la actividad. 

Más de 500 trabajadores fueron despedidos en los últimos dos meses por la caída de ventas y la reducción de producción. 

Reducción de personal y de jornada laboral 

 "Estamos con temor. Con el inicio del gobierno de Javier Milei, sabíamos que el plan económico iba a afectar a la industria. La crisis de hoy es preocupante", expresó Jorge Fugaracho, delegado regional de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA) a La Gaceta.

En la última semana, Puma despidió a 23 operarios en su planta de La Rioja, una de las únicas fábricas propias fuera de Alemania que tiene la compañía donde fabrica su calzado deportivo desde 1981. La caída de ventas y la apertura de las importaciones adelantó el ajuste en la empresa. Para buscar frenar nuevos despidos y mantener el plantel de 867 trabajadores, la empresa Puma llegó  con UTICRA.  "Hemos alcanzado un acuerdo que consiste en la reducción de la jornada laboral en una hora diaria, y de esta manera asegurar los puestos de trabajo de nuestros colaboradores", señalaron desde la empresa Puma. 

La crisis del sector repercute en todo el país. En agosto de 2021, el grupo argentino Bicontinentar reabrió la ex planta de Paquetá, cerrada por los brasileños en 2018, lo que muestra las idas y vueltas del sector, que mientras en 2015 producía  35 millones de pares, tres años después con los cambios de reglas la planta debió cerrar. 

Para 2022, Bicontinentar tenía 500 operarios y le fabricaba a marcas como Le Coq Sportif, Under Armour y New Balance, Hush Puppies, Diadora, Lacoste, Montagne, entre otras. Otra vez volvieron cambiaron las reglas y en  noviembre de 2024 Bicontinentar despidió a 130 operarios, se quedó con 40 trabajadores para fabricar su marca propia Argie.

La importación de calzado crecieron un 50%

Caída en las ventas y producción 

La demanda de producción para terceros cayó en gran manera y las fábricas lo sintieron. El grupo brasileño Dass fue uno de los primeros en recortar en sus plantas. Hasta mitad de 2023 sumaron operarios, luego de las PASO comenzaron con 80 despidos. Conocidos por fabricar para Nike, Adidas y sus marcas Fila, Asics, Umbro, entre otras. 

Con las nuevas políticas económicas y la posibilidad de importar hasta 400 dólares sólo pagando el IVA, en enero los brasileños decidieron cerrar su planta de Coronel Suárez y despedir a 360 trabajadores. Sólo dejaron en funcionamiento la planta de El Dorado en Misiones. Cerraron una planta emblemática, que llegó a tener 5.000 empleados.

Aumento de la importación de calzado 

Horacio Moschetto, presidente de la Cámara de la Industria del Calzado (CIC), se refirió al cierre de Dass: "La situación es preocupante, la caída de la producción en el sector es del 15%, las ventas disminuyeron 20% y las importaciones de calzado terminado crecieron 50%. Sumado a la diferencia de precios con productos que vienen de Oriente y la presión tributaria que sigue siendo muy alta para la producción nacional", señaló a medios porteños.

A la lista de empresas de calzado deportivo que redujeron sus planteles se suma Coopershoes de Las Flores y Atomik, entre otras. Sólo considerando los despidos en Dass, Bicontinentar, Puma y Topper, suman un total de 546 trabajadores que perdieron sus puestos de trabajo desde diciembre del 2024

Aunque las empresas en sus comunicados muestran confianza en un repunte en las ventas, en la práctica prefieren ajustar sus planteles por si el futuro no mejora.

Con información de BAE