En el primer semestre de 2024, la Argentina lideró el ránking mundial entre los países con mayor inflación, pese a los esfuerzos del Gobierno para reducir los índices tras haber heredado de la Administración kirchnerista un escenario muy complicado.
De todos modos, pese al complejo panorama, un avance concreto es que se ha mitigado elriesgo de hiperinflación y se está logrando una desaceleración del índice, aunque por ahora los números siguen siendo complicados.
En ese sentido, Federico Machado Busani, economista del Observatorio de Políticas para la Economía Nacional, expresó en el programa Círculo Político, de Ciudadano News Radio: "Seguimos en niveles de muy alta inflación. Pasa que uno compara los números del segundo semestre del año pasado con el primer semestre de este año, que fue lo más grave, y dice 'bajó mucho la inflación'. Igualmente, estamos a niveles de 2021.
Federico Machado Busani, economista del Observatorio de Politicas para la Economía Nacional.
"La Argentina, hasta 2022 no conocía niveles de inflación tan grandes en el tiempo cercano, si nos remontamos a 2012, 2015, 2017 o 2020, con distintos gobiernos, tampoco habíamos tenido estos niveles de inflación. Por ende estamos muy lejos de decir la economía está estabilizada y organizada", agregó.
En ese sentido aclaró que "es muy difícil pensar en pasar de una inflación del 300% anual a una situación normal sin que eso implique un ajuste muy fuerte de la economía", pero también consideró que "se podría haber hecho que este ajuste fuera mucho más progresivo, que no cayera fundamentalmente sobre los jubilados o trabajadores informales, y que fuera de alguna manera más repartido en el resto de la sociedad".
—Estos índices asustan, ¿falta mucho todavía para lograr una estabilización y más o menos ser normal en cuanto al índice de precios?
—Quisiera decir que no falta mucho, pero veo al Gobierno muy inseguro en términos de su proyección económica. Sabemos que tomó medidas en los últimos días que impactaron de manera que generó más dudas que certezas sobre cuál es el plan económico para los próximos meses. Entonces no sabemos cómo se saldrá del cepo, cuál será el precio del dólar, cuál será el plan productivo de Argentina, cuál será el plan comercial... Por eso es difícil saber si de acá en adelante empieza un proceso de recuperación o si vamos a una nueva devaluación y a una nueva caída de los ingresos y de la actividad, que sería terrible porque sería volver a la situación inicial del Gobierno.
—Al menos yo no lo veo. El Gobierno dice tenerlo, pero uno mira las últimas medidas que se fueron tomando, las declaraciones y demás y no pareciera. Por ejemplo, Milei dijo que el siguiente paso es que la inflación converja a la tasa de devaluación del dólar del 2% mensual, pero en el Presupuesto plantea una inflación del 4% hasta fin de año. Entonces, ¿cuál es la verdadera proyección del Gobierno?, ¿4% de inflación hasta fin de año, seguir con el cepo o llegar al 2% y abrir el cepo, a qué nivel del dólar? Es mucha incertidumbre y es muy difícil proyectar en ese sentido una recuperación y es lo que venimos viendo. Ningún indicador hasta ahora ha demostrado que se empiece a recuperar la economía, mucho menos de manera sólida y sostenida en el tiempo.
En cuanto a que, a pesar de los indicadores negativos, el Gobierno cuenta con apoyo de gran parte de la sociedad, el entrevistado consideró: "Si se quiere, el Gobierno debe estar bastante agradecido, ya sea de las organizaciones sociales o civiles como del entramado social que de alguna manera trabaja y lucha todos los días para sostener esta situación y permiten que de alguna manera esto no desemboque en un caos social. Porque uno mira los números en frío y dice ¿cómo puede ser que este país siga funcionando como si nada con semejantes indicadores?".
Más adelante, expresó que "parece que hay un proceso de latinoamericanizacion de la estructura de la sociedad argentina en el sentido de la desigualdad. Argentina se caracterizaba por tener una clase media trabajadora muy expandida y menos desigualdad, pero últimamente los procesos de crisis, de devaluaciones sucesivas, recesiones, y concentración de los ingresos han hecho que un porcentaje de la población esté mucho más volcada hacia la pobreza extrema, incluso trabajadores sumidos en la pobreza, que es un fenómeno que no existía en Argentina".
—Vimos el fracaso del gradualismo, ¿estamos viendo el fracaso del shock?, ¿qué recetas quedan?
—Creo que lo que hizo el Gobierno fue un shock muy fuerte en lo fiscal pero muy gradual en lo cambiario, porque sigue con el cepo, porque pateó importaciones a lo largo del tiempo, porque todas las medidas que ha tomado en política monetaria, empezando por baja la tasa de interés y demás, son heterodoxas. Creo que esto ha sido un experimento que se aleja mucho de lo que han hecho otros países de la región. Y solo en el proceso 2003 a 2012 hicimos lo que hace un país normal, que es intentar incrementar las exportaciones, crecer, reforzar la industria y repartir eso con una política distributiva de inclusión social que no se ha repetido, teniendo superávit fiscal y teniendo superávit comercial, que es algo que se sostuvo en esos años. Casi el único periodo de largas décadas de Argentina con superávit fiscal y comercial fueron esos casi diez años, ahí se logró un crecimiento sostenible y con ascenso social importante.
—¿Por qué este ajuste y este supuesto superávit o baja del déficit fiscal no está generando esa competitividad que en otros momentos se ha generado?
—Lo que uno ve en términos de comercio exterior para pensar en la competitividad es que el ajuste recayó en menores importaciones por la caída del consumo, y no se vinculó a lo que sería lo virtuoso, que serían mayores exportaciones. Creo que el déficit, tanto de este plan económico pero más del conjunto de la política argentina, es que falta un programa de desarrollo más o menos de mediano y largo plazo. Un plan que pueda consensuar sobre qué sectores desarrollar y sobre cómo pensar en que Argentina pase a exportar el doble o triple del valor agregado que exporta hoy en día. Porque a la competitividad uno debería ganarla no reduciendo las importaciones porque la gente no llega a consumir, sino aumentando la venta de maquinarías, automotores, aeronaves, distintos sectores que hoy son los que resultan dinámicos en las cadenas de valor.