Panorama económico

Entre promociones y compras pequeñas: el consumo masivo crece apenas 2% en 2025

Cambios en hábitos de los hogares y menor poder adquisitivo limitan la recuperación del mercado de alimentos, bebidas y limpieza.

Por Ciudadano.News

Los argentinos tuvieron que reconfigurar su consumo

El consumo masivo en Argentina atraviesa un año lleno de contrastes. Tras la caída de 2024, se esperaba una recuperación impulsada por la recomposición del poder adquisitivo y una menor inflación, pero los primeros ocho meses del año muestran un crecimiento limitado, muy por debajo de las expectativas iniciales.

Consumo a la baja: proyecciones entre 2% y 2,5%

Según Scentia, el consumo de alimentos, bebidas y artículos de higiene crecería apenas entre 2% y 2,5% en unidades para todo 2025. Este ajuste refleja varias tendencias:

  • Dificultad de los hogares para mantener mayores niveles de compra.
  • Cambio de hábitos hacia compras más pequeñas y frecuentes.
  • Fuerte heterogeneidad entre canales de venta.

Osvaldo del Río, director de Scentia, recordó que a comienzos de año se proyectaba un avance de hasta 5%, pero ahora el panorama se ubica en la franja inferior de las estimaciones.

Canales de venta: mayoristas, supermercados y almacenes

Los supermercados siguen enfrentando desafíos para recomponer volúmenes. Datos preliminares indican que en agosto las ventas cayeron entre 4% y 5% interanual

Según Del Río, los consumidores optan por compras más frecuentes y pequeñas, aprovechando la diferencia de precios del 20% en canastas de productos.

Los mayoristas también perdieron atractivo, con una caída del 7% en julio, ya que los consumidores finales dejaron de "stockear" productos. 

En cambio, autoservicios y almacenes crecieron gracias a compras directas y distribuidores locales, manteniendo un peso importante en localidades del interior.

Las farmacias mostraron un repunte parcial, respaldado por un surtido más amplio y la recuperación de categorías específicas. En conjunto, estos canales permitieron mantener un balance agregado positivo, aunque muy limitado.

Incertidumbre electoral y expectativas de consumo

El contexto político influye fuertemente en las decisiones de compra. Según Scentia, el consumo acumulado hasta julio apenas alcanza un 0,8% de crecimiento. La incertidumbre de un año electoral lleva a los consumidores a ser cautelosos, priorizando gastos esenciales y postergando otros.

Julián Fernández, de NielsenIQ, coincide: el año empezó con expectativas optimistas de 8% de crecimiento, que luego se ajustaron a 5% y finalmente a 2%, debido a la lenta recuperación de salarios y la caída del poder adquisitivo.

Segmentos socioeconómicos y cambios en hábitos

La recuperación leve estuvo liderada por los sectores medios y medios altos, mientras que los más vulnerables siguen golpeados. Según NielsenIQ:

  • ABC1 destina un 20% de su presupuesto al consumo masivo.
  • Sectores de menores ingresos, alrededor del 40%.

Las clases altas priorizan viajes y autos por sobre bienes de consumo, mientras los sectores más bajos enfrentan limitaciones para aumentar su gasto en alimentos y productos de higiene.

Promociones y marcas: estrategias para sostener ventas

En supermercados, las marcas premium reaparecieron gracias a promociones agresivas, que pasaron de representar un 15% a un 30% de la facturación total

En los almacenes, las marcas de bajo precio siguen ganando terreno, reflejando el patrón de compra conservador de los consumidores: "quiero gastar lo mínimo y necesario", según Fernández.

Con información de Infobae