No caben dudas de que la decisión de Donald Trump de intensificar la guerra de aranceles ha modificado el mapa comercial de todo un planeta. Su propuesta hizo que bajara el precio internacional del barril de crudo, por lo que el petróleo retrocedió significativamente, llegando a rozar los US$60.
Esto hizo que, entre otros, el presidente de YPF, Horacio Marín, afirmara que la empresa podría aplicar una baja en el valor de los combustibles en el caso de persistir la tendencia descendente de los hidrocarburos a nivel global.
Raúl Olocco, ex secretario de Energía de la Nación, fue entrevistado por Sin Verso (lunes a viernes de 9 a 12 por Ciudadano News 91.7), y allí explicó que "todo depende de la situación especial en que está el precio en las estaciones de servicio en Argentina.
Siempre hay alguna excusa para que la oferta y la demanda funcionen a pleno. En este caso, en abril, con esa baja pronunciada a nivel internacional del valor de barril de crudo, han aprovechado para aumentar el bioetanol, siendo el tercer incremento anual del año, y el cuarto para el biodiesel", detalló.
"Todo aumentó en general a través de la resolución 140 y 141 de la Secretaría de Energía, con un promedio aproximado del 3,5%. Allí está la excusa de las petroleras para retacear la baja de los combustibles", relató. Sin embargo, todo aquel que dependa de la carga de combustible sabe que ese incremento se queda corto: hay más subas, que muchos no alcanzan a comprender del todo.
"No se privaron en abril de aumentar casi un 2% de la nafta y el gasoil, y por si fuera poco, tienen otra excusa excelente, que es la demora en la aplicación del impuesto a los combustibles, algo que utilizó el gobierno anterior, y lo sigue utilizando discrecionalmente este gobierno", afirma el ex funcionario.
Hay un descenso del 10% en el precio del crudo. Pero ante lo que puede ser una buena noticia, Olocco advierte que hay atenuantes: "Hay dos elementos que son totalmente argentinos, que compensan esa baja. Pero es un problema para el país, ya que Vaca Muerta deja de ser rentable, por poner un ejemplo. Quienes están produciendo el petróleo, lo rechazan o lo venden en el mercado interno, que en estos momentos está saturado por precios internacionales. En ese caso, ese precio debería bajar, algo que haría funcionar a la oferta y la demanda", expresa el entrevistado.
Durante el año 2024, Vaca Muerta generó una balanza comercial favorable para la Argentina de casi 6 mil millones de dólares. En enero, esa ganancia rozó los 800 millones, y marzo acusó un resultado de 700 millones. "Está en pleno apogeo, y obviamente es un problema de infraestructura. En la medida en que se vayan terminando los oleoductos, como por ejemplo el de Vaca Muerta, su extracción aumentará, y obviamente la exportación junto con nuestra balanza comercial. Es una realidad, pero estamos inmersos en un mundo en el que Argentina intenta ingresar", detalla Raúl Olocco.
"Toda la línea de producción argentina está mal acostumbrada. Tenemos que aprender a bajar, adecuar costos, porque hoy no se fijan más los precios en una ofician cerca del ministerio de Economía o la Casa Rosada. El precio del crudo y de gas licuado son fijados pro el mercado internacional, por lo que si baja abruptamente el precio del crudo, se complica la exportación. Es que los costos de producción son muy altos. Si hacemos una comparación, esos costos están un 300% más caros que en Estados Unidos. Toda la línea de producción, desde el origen hasta los estacioneros que cargan combustible, tienen que adecuar sus costos, porque de otro modo nos quedaremos fuera del mundo", exclamó.
Precios, petróleo, gas y oleoductos
La construcción del gasoducto que traslada el combustible a través del territorio argentino minimiza en gran medida los problemas con el gas en invierno. "Es una obra fundamental para llevar gas a Tucumán, Córdoba o Jujuy, ya que no se le compra más a Bolivia. Sin embargo, falta la segunda etapa, y creo que se está conversando para que el privado las lleve a cabo. Pero todavía no aparece la plata", se lamenta el ex funcionario de Energía.
Y una última pregunta que flota en el aire: ¿los argentinos llegaremos a tener soberanía en cuanto al gas, o habrá que comprarlo en algún otro lado? Responde Olocco: "Antes que soberanía, preferiría seguridad. Para que un país se desarrolle hace falta seguridad, y creo que eso está asegurado. En pocas palabras, creo que no faltará combustible, y la Argentina va a crecer. Eso sí es seguro", finaliza el entrevistado.


