La Cámara Argentina de Comercio (CAC) dio a conocer el Indicador de Consumo (IC) correspondiente al mes de febrero, a través del cual registró para ese mes un crecimiento interanual del 2,9%, mientras que significó un aumento del 0,3% respecto a enero. Esto da como resultado para el primer bimestre del año que el consumo acumuló un incremento del 3,1% frente al mismo período de 2024, marcando una señal positiva para el sector comercial.
Se trata de un relevamiento que fue desarrollado por la propia CAC y que refleja la evolución del consumo de los hogares en bienes y servicios finales. Lo censan con una periodicidad mensual, complementando los análisis sobre la actividad económica y el comercio, y ello les permite determinar qué factores impulsaron el consumo en febrero.
En primer lugar señalaron el llamado Efecto base: La suba de febrero estuvo influenciada por el bajo nivel de comparación del año pasado. A pesar de esto, el índice desestacionalizado mostró un incremento del 0,3% respecto a enero, lo que confirma la continuidad en la mejora del consumo.
También aparece la inflación controlada: En un contexto de menor presión inflacionaria, aunque con una leve aceleración en febrero impulsada por el aumento en el precio de la carne, la inflación mensual fue del 2,4%, con una interanual del 66,9% y una acumulada anual del 4,7%.
Una mayor estabilidad nominal: La reducción de la inflación permitió mejorar la oferta de financiamiento tanto para bienes de consumo masivo como para bienes duraderos.
Ingreso disponible en alza: Se mantiene una trayectoria de crecimiento en términos reales, lo que impulsa el consumo y podría sostener su recuperación en los próximos meses.
Relevamiento por sectores
Indumentaria y calzado: Creció 3,3% interanual, con una contribución positiva del 0,2% al IC. Tras varios meses de desaceleración, el sector volvió a terreno positivo.
Transporte y vehículos: Registró un incremento del 3,7% interanual, con un impacto del 0,5% en el IC. El crecimiento estuvo impulsado por el patentamiento de automóviles, que aumentó un 68% interanual.
Recreación y cultura: Mostró una mejora del 5% interanual, con una incidencia de 0,3 puntos porcentuales en el IC, favorecido por el aumento del ingreso real y el mayor gasto en ocio.
Vivienda, alquileres y servicios públicos: Subió un 0,8%, traccionado por el incremento en los precios relativos de los servicios, aunque la demanda eléctrica se mantuvo estable.
Otros rubros: En conjunto, avanzaron un 3% interanual, aunque todavía se encuentran un 0,6% por debajo de los niveles prepandemia.
Se espera que el consumo masivo continúe repuntando durante 2025, recuperando parte del terreno perdido en 2024. También sube el consumo de bienes duraderos, evidenciando un cambio en la estructura de gastos de los hogares, con una mayor orientación hacia bienes financiados y de mayor valor en comparación con el consumo diario. "Con un ingreso disponible que se espera que mejore de forma acotada durante este año, se estima que el cambio en la estructura de consumo se profundizará", concluyó la CAC.

