El sector de la indumentaria en Argentina atraviesa una fuerte crisis, con una caída del 11,5% en las ventas durante los meses de septiembre y octubre, según datos recientes de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI). A pesar de la expectativa que generó la temporada de ventas del Día de la Madre, el impacto en las cifras fue negativo, y el 65% de las empresas del sector informó una baja significativa en las ventas. El panorama preocupa especialmente por el aumento en los costos laborales y un menor consumo.
Para muchas compañías, la baja demanda y el aumento de costos han complicado la gestión de stock. Un 24% de las empresas declara tener un exceso de inventario frente al bajo volumen de ventas, aunque este porcentaje ha disminuido en relación con otros bimestres. Las empresas buscan aliviar esta presión con descuentos y promociones, pero los esfuerzos resultaron insuficientes: durante el Día de la Madre, la venta de unidades bajó un 7% en comparación con el 2023, incluso con descuentos implementados por el 39% de las empresas.
La baja demanda, el principal problema
Los principales problemas identificados por las empresas de indumentaria continúan siendo la baja demanda, señalada por el 58% de los encuestados, junto con el incremento de los costos (35%), especialmente laborales. Otros factores menores incluyen la falta de financiamiento y el bajo nivel de stock. A pesar de la gravedad de la situación, el 77% de las empresas asegura que, hasta el momento, no enfrentan atrasos significativos en la cadena de pagos.
La reducción de personal es otra estrategia utilizada por las empresas para hacer frente a la crisis. Según el relevamiento de la CIAI, el 29% de los fabricantes ha reducido su dotación de trabajadores en los últimos meses, en algunos casos por medio de despidos y en otros, a través de jubilaciones o renuncias no reemplazadas.
En términos de personal, sólo el 4% de las empresas ha logrado incrementar su dotación, mientras que el 66% de las empresas mantuvo estable su plantilla de empleados. Además, el 5% de las firmas redujo las horas extras y otro 5% adelantó las vacaciones de sus trabajadores.
La proyección de despidos para el cierre del año es alarmante. Según la CIAI, el 24% de las empresas considera reducir su plantilla antes de diciembre, una cifra menor comparada con bimestres anteriores, cuando alcanzó el 37% en julio y agosto. Sin embargo, los datos reflejan una tendencia de ajuste constante en el empleo dentro del sector.
En conjunto, la industria textil argentina enfrenta una situación delicada, con los tours de compras a países limítrofes como una realidad instalada. Aunque los esfuerzos por atraer a los consumidores con promociones han reducido levemente las caídas de ventas, la combinación de demanda baja y altos costos laborales sigue presionando a las empresas, que se ven forzadas a planear despidos y ajustes para finalizar el año en equilibrio.
Con información de BAE