La jornada electoral bonaerense ha dejado un eco inmediato en la economía argentina, encendiendo las alarmas en los mercados y planteando interrogantes sobre el rumbo futuro. Con bonos y acciones registrando caídas significativas, y el dólar mostrando una volatilidad contenida gracias a la ausencia de intervención oficial, el país se adentra en una semana de alta expectativa.
María Castiglione, economista y directora en C&T Asesores Económicos, en diálogo con Sin Verso (lunes a viernes, de 9 a 12, por Ciudadano News FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch), desglosó el complejo panorama, ofreciendo claves para entender lo que viene.
El resultado electoral del domingo agitó los mercados más de lo previsto. "El resultado fue peor de lo que esperaban las encuestas, por lo tanto, ya se notaba el domingo una reacción negativa. En términos de bonos y acciones fue bastante dura la caída, pero en términos del dólar arrancó con más alza y después sin intervención oficial acotó la suba, con lo cual vamos a ver cómo sigue en la semana", explicó Castiglione.
En medio de la volatilidad financiera, la economista destacó un dato positivo: "La inflación sigue muy baja, ayer salió el dato de la Ciudad que es 1,6% y fue muy positivo". Sin embargo, advirtió que la actividad económica permanece estancada desde febrero, luego de una recuperación más rápida de lo esperado. La incertidumbre política y financiera, subrayó, "obviamente no es positiva en ese aspecto".
Castiglione recordó que la economía argentina no puede sostenerse sin bases sólidas: "Si la economía está llegando a una hiperinflación o sin reservas en el Banco Central y, por lo tanto, hay desabastecimiento, la actividad económica colapsa, los salarios caen, que es lo que venía pasando en el 2023. Ahora, para recuperar la micro primero tenés que recuperar la macro, pero después necesitás avanzar en reformas que ayuden a la micro. En ese sentido, el año electoral no ayudó para nada".
La especialista también señaló un rasgo estructural: "En Argentina arrastramos una cultura de remarcar precios cuando hay salto del tipo de cambio, porque el origen de los movimientos cambiarios es la huida del peso. Cuando había cepo, la gente no podía ir al dólar por la brecha muy alta y volcaba esos pesos a bienes y servicios. Eso era inflación creciente, pero al final del día el PBI caía".
Aun así, remarcó que el test actual ha sido positivo: "Hasta ahora el impacto de los movimientos del tipo de cambio en los precios ha sido acotado. Hay margen de maniobra: el año pasado tenías un impuesto país de 17,5% a los importados, hoy es cero. No todo se trasladó a la baja en los precios importados, pero eso también depende de las expectativas de equilibrio fiscal y de que el gobierno no emita".
La economista fue clara respecto a los aumentos en tarifas: "El año pasado fue duro para todos los argentinos porque producto del populismo en servicios públicos hubo congelamientos y subsidios que generaron desorden de precios y falta de inversión en energía. Ordenar eso cuesta, porque hay que pagar facturas más caras, pero era necesario para dar señales correctas. Lo más duro ya pasó el año pasado".
Castiglione también cuestionó el planteo político: "El error fue haber presentado la elección del domingo como un plebiscito de la gestión nacional. No lo era, pero es la lectura que quedó y genera temores sobre cómo será el resultado en octubre y cómo eso afectará al Congreso y a la posibilidad de seguir avanzando en reformas".
De cara a lo que viene, planteó un escenario condicional: "Si al Gobierno le va relativamente bien en octubre y eso ayuda a bajar el riesgo país, dicen que es manejo político. Vamos a volver al pacto de mayo, discutir reformas y despejar la incertidumbre tan grande. Eso permitiría renovar deuda sin que el Estado tenga que salir a comprar dólares cash, como venía haciendo. Si además entran inversiones con el RIGI, habrá oferta de dólares que abastezca la demanda".

