El Gobierno nacional, de la mano del presidente Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, intensifica sus medidas de ajuste. En esta ocasión, la mira está puesta en los municipios que decidan aumentar sus tasas municipales.
Caputo anunció que, como respuesta a estas subas, se procederá al cierre de sucursales del Banco Nación en las localidades que las implementen. "Hoy el presidente Javier Milei me pidió que cerráramos las sucursales del Banco Nación de aquellos municipios que insisten con abusar de sus vecinos mediante subas de tasas municipales injustificadas", afirmó el ministro.
La Pampa, el primer caso
Esta medida ya tiene un primer antecedente en la provincia de La Pampa, donde el gobernador peronista Sergio Ziliotto aumentó una alícuota del impuesto a los Ingresos Brutos, lo que desencadenó el cierre de nueve sucursales del Banco Nación y el traslado de la gerencia a San Luis.
"Estamos todos los argentinos haciendo un esfuerzo enorme por sacar al país adelante, pero hay todavía una buena parte de la política que quiere aferrarse al modelo de 'privilegios para pocos y pobreza para muchos' de los últimos 20 años", denunció Caputo, quien aseguró que "el pueblo argentino votó un cambio, y es nuestro deber cumplir con su mandato".
Ante esta situación, el gobierno pampeano decidió exceptuar al Banco Nación de la suba y anunció que será el Banco de La Pampa el que absorberá el aumento del impuesto. Ziliotto expresó: "Emergencia alimentaria: el banco de La Pampa aportará lo que rechaza el Banco Nación Argentina. Seguiremos garantizando alimentos a los vulnerables, seguiremos defendiendo al sector productivo, seguiremos defendiendo a los trabajadores. Seguiremos poniendo sensatez ante la irracionalidad".
Un juego de presión
La medida del Gobierno nacional busca presionar a los municipios para que no aumenten sus tasas, argumentando que estas subas son injustificadas y perjudican a los ciudadanos. Sin embargo, esta decisión también genera preocupación en torno a las consecuencias que puede tener para los habitantes de las localidades afectadas, quienes podrían ver limitadas sus opciones bancarias.