En medio de una fuerte presión cambiaria, el Gobierno anunció la eliminación total de las retenciones a las exportaciones agroindustriales, una medida excepcional con vigencia hasta fines de octubre cuyo único objetivo es estabilizar el mercado.
El Gobierno nacional decidió implementar una medida económica de alto impacto al anunciar que las exportaciones de granos tendrán retenciones cero hasta el próximo 31 de octubre. La noticia fue comunicada a través de las redes sociales por el portavoz presidencial, Manuel Adorni, minutos antes de la apertura del mercado. Este movimiento busca inyectar dólares de manera urgente en la economía.
El funcionario fue explícito al señalar que el objetivo principal de la disposición es "generar mayor oferta de dólares durante este período". Con la quita de las retenciones, el Ejecutivo espera incentivar al sector agropecuario a liquidar sus stocks y divisas, proveyendo al mercado de la moneda estadounidense que escasea.
La batalla contra la presión financiera
La novedad llega después de dos semanas críticas en materia financiera. Durante este lapso, los bonos y acciones registraron caídas significativas y las cotizaciones del dólar, tanto el mayorista como el minorista, rompieron récords, superando incluso la barrera de los $1500 en algunas plazas. Esta situación de tensión generó un clima de incertidumbre entre los inversores y la población.
El panorama se agravó tras la confirmación de que el Banco Central gastó US$1000 millones de las reservas desde el miércoles pasado para contener la cotización del dólar, dejando abierta la pregunta sobre el "poder de fuego" de la entidad de cara a las semanas previas a las elecciones.
En su comunicado, Adorni apuntó a la oposición: "La vieja política busca generar incertidumbre para boicotear el programa de gobierno. Al hacerlo castigan a los argentinos: no lo vamos a permitir", aseguró el vocero.
El Gobierno sostiene que la eliminación de las retenciones es una respuesta estratégica y temporal para desactivar la tensión cambiaria y garantizar el cumplimiento de los pagos de deuda con el FMI y otros bonistas en el corto plazo.
