Durante décadas, muchos habitantes de nuestro país que llegaron de naciones limítrofes enviaron remesas de dinero a sus países de origen como una práctica habitual.
Pero tanto por las restricciones en el mercado de cambios, como por el poder adquisitivo y la paridad cambiaria, debieron dejar de hacerlo.
Un caso paradigmático es el de los oriundos de Paraguay -que son más de 522 mil, según el censo nacional de 2022- ya que en 2024 la Argentina es el tercer país por el monto de las remesas enviadas a esa nación, detrás de España y Estados Unidos, y adelante de Brasil.
El dato consta en un reciente informe elaborado por el Centro de Estudios Económicos (CEE) de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), donde se resalta que este año podría representar los mayores ingresos por remesas en la historia de ese país.
Sin embargo, según plantea BAE Negocios, se abren interrogantes sobre qué podría pasar en 2025 y los años siguientes, en la medida que la cotización del dólar se mantenga en niveles similares a los actuales y, además, se levanten definitivamente las restricciones cambiarias.

