El dólar mayorista cayó con fuerza, tal lo esperado por el Gobierno nacional, y cerró el lunes con una cotización de $1.070,42, pese a que se trató de una nueva jornada pésima para los mercados, con fuerte caída de las bolsas.
Así, lejos de haber ganado competitividad, la economía argentina sigue al ritmo de un peso que se apreció 0,7% extra en términos nominales desde la salida del cepo, ya que cerró por debajo de la cotización del viernes 11 de abril, cuando se anunció una nueva toma de deuda con el FMI, con un ingreso de dólares que motivó, junto con el incentivo oficial al "carry trade" (o bicicleta financiera), el boom de oferta.
Aunque el Gobierno celebró por la devaluación 0%, lo cierto es que las empresas ya realizaron remarcaciones de precios por la depreciación previa.
Las consecuencias de una devaluación
Una devaluación tiene dos consecuencias salientes: por un lado, logra mejorar la competitividad, lo que es clave si la economía lleva nueve meses consecutivos de déficit en la cuenta corriente externa, con una pérdida fuerte de reservas que obliga a pedir un mega préstamo por US$ 20.000 millones al FMI; por el otro, tiene un impacto en precios que eleva la inflación y deteriora el poder adquisitivo de los hogares y por ende al consumo, la actividad y el empleo.
En ese sentido, además de las listas con aumentos que informaron distintas empresas, las consultoras PxQ y Equilibra detectaron aceleraciones leves, en el primer caso del 0,1% diario para la dinámica de precios hasta el 0,3% diario, y en el segundo del 0,5% al 0,8% semanal.
Lo que resta es esperar que las empresas retrotraigan las remarcaciones que realizaron en momentos en el que el dólar había llegado a saltar un 11,3%, lo que había implicado una devaluación del peso del 10,1%. Eso casi nunca ocurre.
Por el lado de la competitividad, el BCRA mostró una caída fuerte del Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM) este lunes. Bajó a los 80,3 puntos, luego de haber hecho pico en 88,2 puntos el lunes pasado. En la previa a la devaluación de la semana pasada había llegado a estar en 79 puntos.
El presidente Javier Milei asumió un 10 de diciembre de 2023 de atraso cambiario histórico que lo obligó a devaluar, con el ITCRM en 79,8 puntos. No se logró una mejora en ese sentido, bajo la búsqueda del Gobierno de mantener al dólar como ancla antiinflacionaria (junto con los salarios), con los dólares del FMI como apoyo, más el incentivo a que el agro liquide y la autorización reciente a que los inversores extranjeros aprovechen la alta tasa en pesos para hacer "carry trade".
El peso, apreciado, y el dólar muy "barato"
El director de Epyca, Martín Kalos, explicó: "El impacto inflacionario diría que ya ocurrió, porque se movieron precios en las listas de empresas grandes. Alguien dirá que pueden retrotraerlos. Con la nominalidad argentina lo que suele pasar es que queda fijo un tiempo hasta que se nivela, pero hubo algún adelanto. En Argentina, los precios se fijan para el corto plazo, por lo menos mes a mes. En el mediano la duda sobre cuál será la cotización sigue estando. El Gobierno viene logrando bajarlo incentivando el 'carry trade' y a fuerza de exportaciones, pero si sube en una semana las empresas ya lo tienen incorporado en sus precios ya remarcados".
Y agregó: "El tipo de cambio apreciado genera la duda de cuándo van a tener que devaluar. Porque los perjuicios del tipo de cambio apreciado siguen estando ahí. El Gobierno nacional persiste con la idea de dejar que baje el dólar y no acumular reservas hasta que no baje a $1.000. Es el peor de los escenarios porque se modificó el esquema cambiario y aun así no se solucionó ni el atraso cambiario ni la falta de acumulación de reservas. Y se solventa con deuda, pero ¿qué pasa después de las elecciones?".
El director del CESO, Andrés Asiaín, afirmó: "La nueva apreciación tiene que ver con que el Gobierno tiene una billetera muy grande que le dio el FMI de US$ 12.000 millones como para disuadir cualquier movimiento del dólar y marcó la cancha de que va a intervenir solo comprando a los $1.000. De esta manera generó una situación en donde generó expectativas de apreciación cambiaria que el mercado anticipa y empuja".
Y agregó acerca de la dinámica de precios hacia delante: "La discusión del Gobierno con algunos listados de precios que habían venido con aumento tiene que ver con eso. Hay que ver cómo se salda. Si el proceso de suba de precios inicial alcanzó a consolidarse o fue un amague y se fue para atrás con el dólar. En principio, digamos, si llegó en algunos sectores a darse esos aumentos y se sostienen, podría tener un pequeño impacto inflacionario, pero no demasiado generalizado".
Con información de BAE
