La demanda hotelera no repunta. La incertidumbre económica y el ajuste de precios han puesto en jaque a la industria turística, que observa con preocupación un cambio de paradigma que impacta de lleno en sus finanzas. Edmundo Day, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica y Afines (AEHGA), en diálogo con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por Facebook y YouTube de Ciudadano.News), explicó en detalle los motivos de esta desaceleración que golpea a hoteles y restaurantes en todo el país.
Cambio de modelo económico y su impacto en la microeconomía
"La situación que estamos viviendo es el resultado de un cambio de modelo económico," señaló Day. "Hemos pasado de una economía cerrada a una que se basa en el agro, la minería, el petróleo, el gas y la industria del conocimiento. Todo esto, sumado a varias desregulaciones, busca reducir el gasto público y alcanzar el déficit cero", agregó. Sin embargo, reconoció que esta transformación, aunque positiva en términos macroeconómicos, no ha logrado aún llegar a las empresas y a sus ventas. "Lo que más celebraríamos es que cada empresa pudiera sentir esa mejora en sus ventas," confesó.
Ajuste de costos: la nueva realidad de las empresas
El ajuste también ha golpeado a las familias argentinas. "Hoy en día, más del 60% de las familias han tenido que ajustar sus economías", dijo Day, destacando que esto ha cambiado radicalmente el encuentro entre oferta y demanda. "Ahora el punto de encuentro es otro, con nuevos precios y costos. Estamos asistiendo a una transformación que obliga a las empresas a repensar sus costos, precios y ofertas," subrayó.
Política de cielos abiertos y la suba del peso argentino
La apertura de cielos, según Day, es un avance para el turismo, pero no es suficiente para frenar la caída en la demanda hotelera. "Lo que vemos es que en las ventas, la microeconomía sigue complicada, porque los bolsillos aún no se han reacomodado. Además, para los extranjeros, Argentina se volvió cara debido a la apreciación del peso", comentó. La comparación con los años noventa resulta inevitable, cuando el país era menos competitivo en el mercado turístico regional.
Menor eficiencia por la alta presión tributaria
Otra de las trabas que enfrenta el sector es la alta carga impositiva. "La eficacia en la economía sólo es posible con una presión tributaria menor, y sabemos que en todas las actividades esta supera el 40%", afirmó Day, quien destacó la necesidad de incentivos fiscales para fomentar la reinversión y la contratación de personal en el sector. "Los valores de inversión que manejamos en turismo están lejos de las grandes cifras, pero creemos que es justo tener algunos beneficios impositivos," expresó.
El reto de la demanda y la caída esperada para el año
En cuanto a las proyecciones para el cierre de año, el panorama no es alentador. Day estima que la demanda hotelera estará entre un 10% y un 12% por debajo del año pasado, mientras que la gastronomía sufrirá una caída entre el 15% y el 18%. "Es un golpe fuerte, pero entendemos que es parte del cambio de modelo económico," finalizó Day, convencido de que se avecinan tiempos de mayor competencia.
Producción periodística: Daniel Gallardo

