Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas volvieron a registrar una caída en mayo. Según el último informe difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las operaciones disminuyeron un 2,9% interanual a precios constantes, confirmando que el consumo continúa en retroceso y que la reactivación aún no llega a los mostradores del comercio pyme.
El estudio de CAME también refleja el estado de ánimo de los empresarios del sector: el 49,2% mantiene expectativas de mejora para dentro de un año, pero el presente sigue siendo complejo. Solo un 9,3% cree que la situación empeorará, aunque más de la mitad (55,9%) considera que este no es un buen momento para invertir, señal de la prudencia que domina el panorama actual.
Rubro por rubro: pocos ganadores, muchas bajas
De los siete sectores relevados por la entidad, apenas dos escaparon de la tendencia general de caída. Perfumería lideró con una suba del 5,2% interanual, mientras que Farmacia mostró una leve mejora del 1,5%.
El resto de los rubros tuvo desempeños negativos o estancados:
- Alimentos y bebidas: -7,6%
- Ferretería, materiales eléctricos y construcción: -2,6%
- Textil e indumentaria: -1,6%
- Calzado y marroquinería: -0,5%
- Bazar, decoración y muebles: sin cambios significativos
La tendencia refleja un consumo debilitado, afectado por la falta de poder adquisitivo, la escasa circulación en centros comerciales y la creciente competencia, tanto en canales digitales como en formatos informales.
La doble presión del contexto: menos recursos, más desafíos
El comercio minorista pyme enfrenta una doble presión: por un lado, la baja disponibilidad de recursos en los hogares; por otro, costos operativos más exigentes, que no siempre pueden trasladarse a precios por el riesgo de perder clientes. Esta situación lleva a muchas pymes a tomar medidas defensivas, como anticipar liquidaciones, reducir stock o postergar inversiones.
A esto se suma un dato preocupante: el 28% de los comercios afirma estar en peor situación que hace un año, mientras que solo el 13,6% reconoce una mejora, lo que refuerza la percepción de estancamiento.
Adaptación, pero con cautela
Pese al contexto desafiante, muchos comerciantes tratan de adaptarse a través de estrategias digitales, promociones especiales y planes de fidelización. Sin embargo, estas herramientas no logran revertir por sí solas el declive del consumo.
Desde CAME subrayan que el sector necesita señales de previsibilidad y medidas concretas que estimulen la demanda. De lo contrario, el comercio minorista pyme —uno de los grandes generadores de empleo en todo el país— podría seguir perdiendo terreno frente a los canales informales o los grandes jugadores del comercio online.