El consumo básico -alimentos, limpieza, compras de almacén- muestra claramente los problemas de la economía personal y familiar, y en el hábito de hacer compras mayoristas también se registran cambios que dan cuenta de nuevas conductas, abordadas en Círculo Político.
Mariana Muñoz Buj, de Buj Mayorista, destacó que, si bien el consumo general continúa bajo, se observa una leve mejoría: "El consumo sigue igual bajo pero de a poco está repuntando". Esta mejoría se debe a que "la gente se anima a comprar un poquito más con la fe de que no están las listas aumentando tanto como a principio de año o el año pasado". La empresaria también notó un signo de reactivación, mencionando que "han salido bastantes comerciantes nuevos a venir a ofrecer sus productos, nuevas marcas, nuevos productos, pareciera que se está reactivando un poquito".
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Sin embargo, los hábitos de compra cambiaron drásticamente, especialmente en la gestión de inventario. Muñoz Buj explicó: "Ya no se estoquea tanto, es más, como comerciantes nosotros ya no lo hacemos, inclusive a la hora de comprar funciona más el comprar a medida que uno necesita e ir pagándolo y no tanto juntar mercadería porque no sabés qué pasará el mes que viene".
Esta nueva modalidad se replica en los clientes minoristas. La entrevistada, cuyo negocio es canal mayorista, notó que el revendedor "ya no se estoquea, lo que hace es ir viendo semanalmente la oferta que va saliendo para aprovecharla esa misma semana y volver a comprar la que sigue". Este cambio implica una proyección de compra mucho más corta: ahora se proyecta a 15 días, a diferencia de antes, cuando "se proyectaba a dos o tres meses".
El cliente busca lo económico
La dinámica de elección de productos también ha mutado. La titular de Buj Mayorista señaló que el consumidor tiende a restringir sus opciones y priorizar el precio: "Capaz que antes había cinco opciones y ahora tenés dos y encima van siempre a lo más económico".
Aunque el comercio mantiene otras opciones por la "obligación de tener alguna otra variedad y otra marca para ofrecer al público," la gente sigue comprando lo más barato. La entrevistada aclaró que los clientes "no se centran tanto en la marca, no van a lo desconocido pero dentro de las dos o tres marcas más conocidas van hacia la más económica".
Un ejemplo claro de este comportamiento se da en la compra de bebidas: "por ejemplo, las aguas saborizadas, eligen una puntual, la más económica, conocida y saben q se vende y las otras mueren, ni siquiera las llevan, solo llevan esas que saben que va a salir".
Respecto a la modalidad de compra grupal, el pool de compras ya no es tan común. Esto se debe a que la compra mayorista es ahora más accesible, generalmente a partir de 3 unidades, lo que permite que directamente una familia venga y compre "de todo 3 unidades".
Falta de dinero y uso limitado de tarjetas
El impacto de la situación económica se refleja en los números generales, ya que mayoristas indican que el consumo bajó un 5,5% en el primer semestre. Muñoz Buj enfatizó que, en su comercio, el motivo de la baja no se atribuye al endeudamiento por tarjetas, sino a la falta de liquidez en general: "El consumo ha bajado un montonazo pero nosotros no lo hemos reflejado en sí por el endeudamiento de las tarjetas sino en general porque no hay plata y la poca plata que tiene la gente la lleva al consumo específico de lo que necesita día a día".
En cuanto a los métodos de pago, la transferencia y el efectivo son predominantes. La tarjeta de crédito "se usa pero no mucho por cuotas". Adicionalmente, la empresa se ha visto afectada porque se han cerrado "muchos cupos con respecto a las promociones con tarjetas" a nivel macro, lo que les obligó a salir de algunas promociones, generando que los clientes ya no puedan acceder a ellas en el comercio.
Black Week, la estrategia para reactivar el comercio
Para impulsar las ventas, Buj Mayorista organiza la "Black Week Mayorista", que es su cuarta edición, en conjunto con CADAM. El evento se extiende por una semana (desde el lunes hasta el sábado en su caso) y su objetivo es "reactivar el comercio".
Muñoz Buj garantizó que las ofertas son "100% reales, ofertas fuertes con descuentos muy grandes". La estrategia está diseñada para atraer nuevos clientes y fomentar que los ya existentes sigan comprando más. Este año, la Black Week busca diferenciar la promoción para el consumidor final y el mayorista real. Habrá:
1. Promociones y descuentos muy grandes por 3 unidades para que las familias "puedan ir [...] y llenar el carrito".
2. Descuentos llevando más cantidad para que el comerciante que revende "vea la diferencia con respecto al consumidor final".

