El economista Nadin Argañaraz, presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), fue entrevistado en el programa Sin Verso, de Ciudadano News, acerca de cómo impacta en los argentinos la enorme cantidad de impuestos que afectan la economía particular.
¿Cuántos impuestos paga un argentino según El Vademécum Tributario del IARAF?
Al respecto, comentó: "Todos los años sacamos el Vademécum Tributario Argentino, donde intentamos identificar los distintos tipos de impuestos, tasas, contribuciones que existen en nuestro país, y eso nos dio este año 155 distintos tipos de tributos distribuidos en los tres niveles de gobierno. Obviamente, un argentino no paga 155 tributos".
"Para tratar de identificar más específicamente lo que puede pagar una persona humana y lo que puede pagar una pyme, después hacemos dos vademécum específicos, éste es el del caso de una persona humana, donde tomamos tres niveles de ingreso de menor a mayor y distintos tipos de consumo, que se van haciendo más suntuarios mientras más ingresos se tiene", agregó Argañaraz.
En ese sentido explicó: "Tenemos tres perfiles (de individuos), en el que el 1 es el de menores ingresos y puede llegar a pagar 21 tributos; el perfil 2 no fumador puede pagar al menos 36 y el perfil 3 al menos 46. Si la persona fuma se le agregan tres tributos, y entonces, un argentino de un perfil de ingresos más altos que fume puede llegar a pagar al menos 49 tributos en su habitualidad de consumo".
La matriz fiscal: 10 tributos concentran el 94% de la recaudación
"Obviamente esto marca una complejidad, porque son muchos tributos y es una manera de mostrar que tenemos una estructura tributaria de muchos tributos, y lo que hacemos en los vademécum es medir la incidencia, el peso relativo de los tributos. Y resulta que de esos 155 tributos, 10 tributos juntan el 94% de toda la recaudación argentina, todo el resto solamente aporta un 6%. Claramente hay un margen para simplificar a priori bastante importante", continuó el economista.
En otro tramo de la entrevista, el economista detalló que "una persona de perfil 1 usa tarjeta de crédito, consume alimentos, bebidas, luz, gas, agua, tiene celular... Entonces, mensualmente pagamos IVA, Ingresos Brutos, Tasa Municipal, Impuesto al Cheque, Tasa por Inspección, tasa abonado, Fondo Fiduciario de Servicio Universal, Tasa de Control y Verificación. Es decir, un montón de tributos que están en las facturas".
Y señaló que hay otros, como por ejemplo el IVA, que no lo paga uno, lo paga la empresa, pero obviamente se lo traslada al consumidor".
Carga tributaria y la clave para la baja de impuestos: el gasto público
Más adelante, refiriéndose a una posible rebaja de impuestos, Argañaraz opinó que "la única base genuina para poder sostener en el tiempo una baja de impuestos es que baje el peso del gasto público. Esto no quiere decir que baje el nivel de gasto que se tiene, sino que si la economía crece, por ejemplo, 3% por año, que el gasto crezca menos del 3%. Ese diferencial es lo que le permitirá ir bajando impuestos, y en la medida que eso se sostenga en el tiempo, esa baja quedaría internalizada".
"Como en Argentina no se ha bajado el peso del gasto público en otras oportunidades que se han hecho reformas tributarias y se ha ido financiando, empieza de nuevo a aparecer otro impuesto, otra tasa o se sube la alícuota, porque es la única manera que sea sostenible la baja de impuestos", agregó.
El entrevistado también indicó que "el año pasado en Argentina el peso del gasto público tuvo una baja histórica del orden del 7% del PBI, repartido entre la Nación, las provincias y los municipios, y esa baja permitió eliminar el déficit fiscal", y agregó que "este año la Nación tiene que volver a bajar el peso del gasto en la economía para poder financiar la eliminación del Impuesto País".
La condición para la reforma tributaria: el Presupuesto 2026
Pero advirtió que "si este año no baja el peso del gasto público a nivel nacional no va a poder financiar la baja de recaudación que le genera el Impuesto País. Entonces, de ahora en más, si hay una coordinación de Nación, provincias y municipios, tiene que tener de manera paralela una coordinación de cómo va a ir bajando el peso del gasto consolidado en Argentina".
"Si no, será imposible una reforma que se sostenga en el tiempo, porque si un nivel de gobierno, por ejemplo, baja un impuesto y viene otro y lo sube, el contribuyente no nota un cambio. Y si no se genera ese cambio necesario para poder impulsar la actividad privada, entonces tiene que haber un consenso, no veo otra alternativa, para que esta vez sea una reforma que se sostenga en el tiempo", apuntó.
"La única manera de bajar el costo tributario es bajar el peso del gasto, si no, serán reformas buenas, positivas, más eficientes, pero no generarán un cambio considerable del costo tributario que entiendo es a lo que apunta el Gobierno nacional y los gobernadores que firmaron el Pacto de Mayo, que dice que el peso del gasto público tiene que ir al 25%", explicó.
Finalmente, Argañaraz opinó que "el ajuste que se hizo el año pasado es imposible volver a repetir, (porque) en un año bajar 7% del gasto fue una cosa única. Ahora hay que ver todas las tensiones que hay respecto a veto y demás. Lo primero, antes de una reforma tributaria se debe aprobar el Presupuesto 2026, la primera gran discusión que se debe tener y donde tiene que generarse la base para la reforma tributaria, previsional, etcétera".

