El resultado electoral de octubre generó un optimismo claro y contundente entre los inversores, quienes ahora están ávidos de "poner plata" en activos argentinos. Este "buen humor" del mercado se tradujo en un boom de deuda corporativa y provincial en dólares, lo que ha inyectado divisas al sistema y ha contenido al billete verde.
Este mes, la emisión de títulos de deuda corporativa y provincial en el exterior superaría los u$s4.000 millones, marcando un récord "absoluto" en la administración del presidente Milei.
La capital del país, por ejemplo, logró captar u$s600 millones con una de las tasas más competitivas de su historial crediticio. Los analistas de la consultora 1816 destacan que, si bien parte de estas emisiones es para refinanciar vencimientos, otra porción provee oferta en el mercado oficial de cambios.
Esta inyección de liquidez, sumada al desarme de posiciones de extrema dolarización preelectoral, facilita el camino para la paz cambiaria que se observa estos días. El dólar oficial, en el segmento mayorista, ha vuelto a pararse sobre la línea de los $1.400, sin generar grandes preocupaciones en el corto plazo entre los analistas.
El "Efecto Shein": el alivio para el consumo
La principal consecuencia de este dólar contenido (o "ancla cambiaria") ha sido la explosión de las importaciones, fenómeno denominado "Efecto Shein".
- Explosión de Bienes Importados: El tipo de cambio planchado ha alineado los incentivos para que las compras continúen en su nivel actual, especialmente en la temporada navideña. Los bienes de consumo final y los autos ya constituyen el primer rubro de compras en el exterior, sumando un 24,3% del total.
- Crecimiento en Consumo: Los números son elocuentes: los bienes de consumo final crecen a un ritmo de 49% anual, una tendencia que preocupa a los industriales locales, quienes critican la combinación de bajas arancelarias y retraso cambiario.
Este alto nivel de importaciones, que el ministro Luis Toto Caputo ve como un síntoma de una economía en recuperación, se produce en un escenario complicado para la industria, ya que el relevamiento de la fundación FIEL registró una cuarta caída consecutiva, con una baja interanual de 5,3% en octubre.
La trampa de las "reservas prestadas" y el riesgo devaluatorio
A pesar de la calma cambiaria, los economistas advierten que esta situación podría ser un mero "veranito cambiario". Las expectativas devaluatorias no han desaparecido.
El mercado de futuros ya vuelve a mostrar la voluntad de cobertura cambiaria por parte de los inversores, quienes esperan que en los próximos meses el dólar se ubique nuevamente sobre el techo de la banda de flotación.
La mayor debilidad de este escenario recae en las reservas y los pagos de deuda:
- Vencimiento de enero: El Gobierno de Milei y Caputo trabaja contrarreloj para definir cómo afrontar los compromisos por unos u$s4.200 millones que vencen en enero.
- La jugada del Repo: Para cubrir estos pagos, el Gobierno volvió a activar contactos con bancos globales para sondear la posibilidad de abrir un tercer préstamo repo, con la intención de obtener alrededor de u$s4.000 millones.
- Reservas en debate: Para el mercado, esta solución no es definitiva. Aunque el riesgo país podría bajar "un poquito" si se confirma un nuevo repo, el analista Alberto Ades concluyó que se trata de "reservas prestadas, a fin de cuentas", y el mercado lo que quiere ver es que las reservas propias suban.
El ahorro y el turismo: la fuga que no cesa
Para el ahorrista y el viajero argentino, la situación también presenta un dilema.
Aunque el mes de octubre tuvo un saldo comercial positivo de u$s800 millones, generado en parte por el ingreso extraordinario de "sojadólares", a futuro, el superávit comercial podría ser bastante "más exiguo de lo esperado".
La salida de divisas que genera déficit en la cuenta corriente se mantiene por dos vías clave que afectan directamente a la clase media: el rubro servicios sigue gozando de buena salud por la salida de dólares por turismo y compras online.
En síntesis, si bien el "aluvión verde" de deuda corporativa y provincial facilita la adquisición de bienes importados, este veranito de calma cambiaria se basa en una ancla financiera temporal. La necesidad urgente de u$s4.000 millones para afrontar los vencimientos de enero y la persistencia de la demanda de cobertura cambiaria en el mercado de futuros mantienen la expectativa de que, tarde o temprano, la tensión volverá.