Economía

Por el triunfo oficialista, el dólar afloja: el precio que proyecta para diciembre

El resultado electoral generó un movimiento inesperado en el mercado cambiario y reacomodó expectativas. Aunque algunos indicadores muestran alivio, analistas lanzan advertencias.

Por Ciudadano.News

Estabilidad cambiaria en duda: lo que mira Wall Street en la Argentina. — -

Tras el contundente resultado electoral favorable para el oficialismo, los mercados argentinos experimentaron un fuerte reacomodamiento, aunque la euforia inicial no se tradujo en el desplome del dólar que algunos esperaban.

El dólar mayorista cerró la primera jornada poselectoral en $1.435, representando una caída del 3,8%. Aunque en un momento llegó a cotizar $1.355, la demanda de billetes verdes sigue siendo "potente" y el flujo de oferta "no es bueno". Este nuevo piso en la cotización viene acompañado de una señal de estabilidad clave para el ahorrista de clase media: la brecha entre el tipo de cambio oficial y el Contado con Liquidación (CCL) prácticamente desapareció, quedando en menos del 2%.

El nuevo techo: ¿qué precio espera el mercado?

La caída en el precio del dólar spot (actual) se trasladó inmediatamente a los valores negociados a futuro.

Los inversores en el Matba-Rofex (el mercado de futuros) ya pactaron un precio para el dólar mayorista de $1.520 para fin de diciembre. Esta proyección se alinea con el consenso de analistas de FocusEconomics, que prevé un valor de $1.496. Además, el propio ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, afirmó antes de las elecciones que se siente "muy cómodo con un dólar a $1.500".

Si bien esta estabilidad disipa las presiones inmediatas sobre el tipo de cambio, no elimina las dudas a mediano plazo.

La "tregua" es cautelosa: la advertencia de Wall Street

Para que la calma se mantenga, el Gobierno tiene por delante una lista de tareas urgentes, ya que la tregua cambiaria podría ser pasajera.

La necesidad de recomponer la estabilidad se debe a varios factores, según los analistas:

  1. La demanda sigue firme: a pesar del resultado electoral, no se vio una desdolarización masiva, sino que la demanda de billetes se mantuvo fuerte.
  2. Baja oferta de divisas: la oferta de dólares es muy baja. Las cerealeras adelantaron liquidaciones hace semanas, por lo que los próximos meses serán de escaso aporte de divisas.
  3. Vulnerabilidad del esquema: Analistas de JP Morgan advierten que el sistema actual de bandas cambiarias mostró "vulnerabilidades" y que carece de flexibilidad ante shocks. Por ello, consideran que "algún ajuste cambiario podría ser necesario" para fortalecer la acumulación de reservas.

La agenda de Caputo: tasas y reservas, las decisiones urgentes

El triunfo electoral le dio tiempo al Gobierno para tomar decisiones que habían quedado postergadas.

Asumiendo la estabilidad del mercado cambiario, las prioridades inmediatas de la agenda económica son:

  1. Bajar las tasas de interés: las tasas de interés registraron un fuerte repunte en medio de la incertidumbre preelectoral. La tasa de caución, usada por las empresas para liquidez a corto plazo, cerró alta (66%) y los adelantos en descubierto se mantienen cerca del 100%. Los expertos esperan que, con menor tensión cambiaria, "las tasas van a seguir aflojando" y que, eventualmente, "todas las tasas del sistema financiero van a bajar" como parte del reacomodamiento.
  2. Recomponer reservas del BCRA: esta es quizá la decisión más importante. Analistas y el Fondo Monetario Internacional (FMI) están reclamando al ministro Caputo que vuelva a comprar dólares para acumular reservas. El Tesoro de EE. UU. y el Gobierno argentino tendrán que ir al mercado en las próximas semanas.
  3. Desarmar el cepo: el desarme del cepo cambiario también quedó pendiente del escenario político y es una tarea inmediata.

Expertos como Héctor Torres (ex representante ante el FMI) argumentan que este momento de fortaleza política es "un momento oportuno para dejar flotar al peso" y acumular reservas, eliminando la necesidad de usar la tasa de interés para defender al tipo de cambio. La estabilidad actual está relacionada con la mejora de las expectativas sobre el crecimiento de la actividad y el mantenimiento del superávit fiscal.

El desafío para el Gobierno es cumplir las reformas estructurales prometidas para validar esas expectativas y consolidar reservas para reactivar la economía real.