Economía

El dilema del Gobierno con el dólar: ¿sostener las bandas o liberar el tipo de cambio?

El dólar vuelve a ocupar el centro de la escena y el mercado pone en duda la sostenibilidad del esquema oficial. Entre elecciones, tensiones con el FMI y expectativas devaluatorias.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

2 Septiembre de 2025 - 08:44

¿Fin de las bandas cambiarias? Los riesgos de un cambio de régimen en plena campaña.
¿Fin de las bandas cambiarias? Los riesgos de un cambio de régimen en plena campaña. -

2 Septiembre de 2025 / Ciudadano News / Economía

El régimen de bandas cambiarias en Argentina, considerado un eje central del plan económico en su Fase 3, está bajo un escrutinio técnico cada vez más intenso y podría transitar sus últimas semanas ante las crecientes presiones sobre el dólar oficial (este lunes cerró en 1.385 pesos). El presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo están evaluando cómo continuar con este esquema.

El mercado de futuros, como el A3 (anteriormente Rofex), refleja un escepticismo creciente sobre la sostenibilidad de las bandas cambiarias. 

Las cotizaciones negociadas para los próximos meses superan consistentemente los techos establecidos por el Banco Central (BCRA). Por ejemplo, el mercado anticipa un dólar de $1.515 en noviembre, cuando el techo no debería superar los $1.500 si el BCRA interviniera. 

Las proyecciones de $1.500-$1.550 para diciembre también están por encima del límite de $1.527 para ese mes. Esto sugiere que los operadores anticipan un tipo de cambio por encima de los límites oficiales, implicando una prima de riesgo significativa y la expectativa de un nuevo régimen cambiario sin el techo de la banda o con una corrección al alza.

El Gobierno se encuentra en un dilema. Por un lado, han reiterado su compromiso de evitar que el dólar alcance el límite superior de la banda, especialmente en el contexto preelectoral. Sin embargo, el margen de intervención del BCRA es cada vez menor

Regulaciones le imponen un límite de US$ 9.000 millones como volumen máximo de los contratos en futuros, y los analistas estiman que ya se está cerca de los US$ 6.000 millones. Además, existe una cláusula confidencial en el acuerdo con el FMI que limita la capacidad del BCRA para vender reservas de manera considerable, priorizando la acumulación de divisas sobre las intervenciones activas.

Frente a estas limitaciones y si las presiones especulativas se intensifican y las herramientas actuales como la suba de tasas, los encajes y las licitaciones no son suficientes, eliminar las bandas cambiarias es una opción. La supresión del techo fijo podría desincentivar a los operadores que buscan forzar ventas de reservas al acercarse al límite superior.

Sin embargo, esta medida implicaría riesgos significativos: una flotación más libre podría disparar el dólar paralelo, cuya brecha actual podría ampliarse, y reavivar la inflación. Esto, a su vez, podría impactar negativamente en la imagen pública del presidente Milei. El dilema del Gobierno radica en equilibrar la estabilidad cambiaria con las restricciones del FMI y las expectativas del mercado.

Décima jornada en baja: el dólar volvió a descender.

¿Por qué viene subiendo el dólar?

La reciente suba del dólar se debe a una confluencia de factores que generan un fuerte nerviosismo y escepticismo en el mercado:

  • Incertidumbre preelectoral y ruidos políticos: la proximidad de las elecciones legislativas de octubre y, más inmediatamente, la elección bonaerense del 7 de septiembre, intensifican la presión dolarizadora. Hay dudas sobre la continuidad del esquema cambiario y una mayor demanda de dólares como cobertura ante el "ruido político". Este último también se amplifica por la tensión entre fuerzas en el Congreso y en la campaña electoral.
  • Modo defensivo del mercado y dolarización: el mercado está en un claro "modo defensivo", buscando cubrirse de una eventual devaluación mediante la compra de dólares o la toma de cobertura en futuros. Los pequeños ahorristas demandan más billetes para el "colchón" al percibir una situación política enrarecida. Los inversores se dolarizan anticipando que, tras las elecciones, se buscará bajar la tasa de interés, lo que tendería a subir el dólar.
  • Medidas restrictivas del BCRA y percepción de intervencionismo: 
    • El Banco Central implementó regulaciones que prohíben a los bancos aumentar su posición en moneda extranjera el último día del mes, obligándolos a renovar posiciones en futuros.
    • Se endureció la norma que obliga a los bancos a observar diariamente su límite en la posición negativa en dólares.
    • Estas disposiciones son percibidas como "parches" y transmiten una vocación intervencionista que colisiona con la supuesta filosofía liberal del gobierno, haciendo dudar de la libre flotación. Incluso, se interpretó una venta de US$354 millones como una violación al compromiso de no intervención oficial.
  • Aumento de la demanda de divisas: 
    • A inicios de mes, con el cobro de salarios, se activa la compra de ahorristas, llevando a una mayor cantidad de pesos disponibles que se convierten a dólares. Los datos de julio mostraron una demanda neta de US$ 5.432 millones por 1,3 millones de compradores, alcanzando el pico de compra de dólares para atesoramiento.
    • Los importadores tienen un incentivo para adelantarse a compras y hacerse de stock ante la expectativa de devaluación.
  • Reducción de la oferta de divisas: 
    • El aporte del campo viene en caída por motivos estacionales y por la especulación de una devaluación post-electoral.
    • El feriado en Estados Unidos (01/09-Labor Day) es un factor clave, ya que impide la referencia de precios y el intercambio de divisas con dicho país. Los exportadores no pueden ingresar el flujo habitual de divisas, lo que reduce la oferta genuina de dólares en el mercado.
  • Tasas de interés y expectativa devaluatoria: las altas tasas de interés, como el 80% anualizado para empresas en descubierto o el 75% anualizado para Lecap a un mes, reflejan la obsesión del ministro por no dejar liquidez sobrante. Sin embargo, la contracara es una mayor expectativa devaluatoria. El rendimiento real exigido por los inversores por quedarse en pesos se equipara con un eventual dólar por encima del techo de la banda a partir de noviembre, señalando la expectativa de un cambio de régimen.
  • Apreciación del tipo de cambio real: el tipo de cambio real se apreció 10-12% desde abril, ajustado por inflación, lo que reduce la competitividad exportadora y agrava el enfriamiento económico. Esta dinámica alimenta las apuestas del mercado por una devaluación.

Todos estos elementos contribuyen a la volatilidad e incertidumbre en el mercado cambiario, haciendo que el dólar continúe su tendencia alcista.

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